El selfie que define el extravío del Barça

Descalzaperros. Posiblemente no tuviera que ver nada con el 2-8 (duele hasta escribirlo) del Bayern, pero la imagen del selfie que Eder Sarabia, entrenador ayudante de Quique Setién, colgó en las redes sociales una hora antes del partido acompañado del técnico cántabro, Jon Pascua y Fran Soto, el fracasado equipo de trabajo que aterrizó en enero en el club, definió el extravío en el que anda metido el Barça. A los ejecutivos azulgrana, los que estaban en Lisboa y los que recibieron la imagen en Barcelona, les sentó a cuerno quemado que el colaborador del primer entrenador colgase en las redes sociales una foto que se asemejó a la de cuatro turistas haciendo el tour del Benfica en Da Luz. Hacerse un selfie a una hora de jugarse el futuro de un club de mil millones de euros que se mide a otro de los clubes más orgullosos del mundo define el grado de desconocimiento de Sarabia pero, especialmente, el desgobierno en el que se ha instalado un club en el que nadie ha llegado a explicar qué significa jugar un partido de cuartos de final de Champions Barça-Bayern, dos trasatlánticos que suman diez viejas Copas de Europa.

Activación. Setién nunca ha tenido el apoyo del vestuario. Sólo Busquets, enfadado por su suplencia ante el Athletic en la primera jornada de Liga, hizo lo posible por desprestigiar la labor de Valverde, técnico que soportó la caída inevitable de un equipo envejecido y que siempre contó con el respeto de Sergi Roberto, Piqué y Messi, que expresó bien claro en las redes sociales lo que pensaba de Abidal cuando Valverde fue destituido. Los que quisieron responsabilizar a Messi de la destitución de Valverde erraron el tiro. El argentino siempre quiso que el Txingurri fuese el técnico. Tanto que, en sus primeros días como técnico, Valverde cambió la rutina de los entrenamientos. Con Luis Enrique, las sesiones previas a un partido eran por la mañana. Con Valverde pasaron a ser por la tarde y algunos jugadores se quejaron a Leo por este cambio de status quo. Messi les desoyó y legitimó al entrenador. Ah, sobre la activación. Setién programó una sesión tres horas antes de un partido. Los jugadores le dijeron que no irían. Entonces Setién matizó que era voluntaria. Los jugadores mantuvieron que no bajarían de sus habitaciones. No hubo sesión.

Valores. Setién no seguirá en el Barça porque nunca tuvo ascendencia sobre la plantilla pero lo que jamás imaginó la directiva es que, además, su ayudante haría un selfie el día que había en juego 50 millones de euros. La imagen de un extravío.

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