La lluvia de triples de los Heat deja sin respuesta a los Pacers

Los Miami Heat son ese equipo del que se está hablando menos de lo que debería. Cuando ves la solidez y la superioridad con la que derrota a un rival como los Pacers te das cuenta del nivel que hay en esa plantilla. Aunque sólo ganaran de 9 puntos, quien haya visto el partido sabe que lo han dominado casi en cada momento (salvo un tramo entre el primer y el segundo cuarto), sin necesidad de emplearse al 100%. Es mucho decir ante un equipo como el de Indiana que, si bien no está entre los favoritos, sí que es un rival a tener en cuenta cada noche.

Los Pacers, como era de esperar, están echando mucho de menos a Domantas Sabonis. No porque el otro interior lo esté haciendo mal Myles Turner fue de lo mejor esta vez (17+8 y 5 tapones), sino porque no andan sobrados de efectivos. Oladipo, que el primer día apenas jugó por un golpe en el ojo, no está cerca de su mejor forma. Firmó 22 puntos pero con una serie de tiro muy mala y fallando muchos lanzamientos cuando su equipo intentaba engancharse al encuentro. Y a T.J. Warren se le está secando la pólvora. Ya lleva en Disney World los mismos partidos de menos de 25 puntos que de más (cuatro por cada lado). Los tres últimos han caído del lado malo y esta vez se quedó en 14 con un 0/5 en triples. Ante esta situación el pívot lituano se antoja más necesario si cabe, sobre todo porque enfrente hay un equipo en una situación meridianamente contraria a la suya.

Los Heat están confirmando lo que ya se sospechaba de ellos. Tienen una profundidad de banquillo brutal. Hasta ocho jugadores pueden rendir a alto nivel en distintos momentos del encuentro. Desde luego lo hacen los titulares (Dragic-Robinson-Butler-Crowder-Adebayo), pero hay otrotres jugadores suplentes que no desentonan en absoluto cuando salen a la pista: Iguodala, Olynyk y Herro. Este último, uno de los mejores rookies del año, suele terminar como titular los encuentros. Y recordemos que les falta otro rookie que apunta al mejor quinteto de debutantes de la temporada: Kendrick Nunn.

Esta vez hubo dos protagonistas por encima del resto. Primero Duncan Robinson, un triplista absolutamente excepcional que ha anotado de tres más que nadie en la temporada regular y que igualó el récord de tiros de tres anotados de la franquicia en playoffs con 7 aciertos… en 8 intentos. Después de hacer un 2/6 en el primer encuentro de la serie se rehizo a lo grande y a punto estuvo de igualar también un récord global que ostenta Robert Horry: meter 7 triples seguidos sin fallo. Robinson falló el séptimo. Entre él y Goran Dragic, el segundo protagonista, rompieron el partido en el tercer cuarto. Y el esloveno, con ayuda de unos y de otros aunque principalmente él, mantuvo la distancia conseguida hasta el final. El base, que empieza a pintar canas a sus 34 años, ha llegado en un momento de forma magnífico a estos playoffs. Esta vez fueron 20 puntos y 6 asistencias con un 50% de acierto desde el triple. El primer día, 24+5 y 6 rebotes.

Con estos ingredientes los Heat quieren soñar con el cielo. Viéndoles jugar de esta manera, con el sello inconfundible de Spoelstra tanto en defensa como en ataque, hacen que pensar si no estarán mucho más cerca de lo que parece de los gallos del Este. Lo veremos muy pronto si continúan esta senda durante la eliminatoria con los Pacers.

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