Incertidumbre Campazzo: el mercado NBA apunta a Navidad

La NBA comienza a perfilar la próxima temporada, que será muy diferente a todas las anteriores. La Liga norteamericana tiene que decidir todavía las fechas de apertura de la agencia libre y del curso 2020-21 con los actuales playoffs por el título disputándose ahora, cuatro meses después de lo normal, en pleno mes de agosto y con una probable conclusión de las Finales el 13 de octubre, si se van a siete partidos.

En un principio, las fechas eran claras: agencia libre el 18 de octubre, dos días después del draft, y el inicio de la próxima campaña el 1 de diciembre. Pero ahora, no hay nada fijo. La pandemia ha golpeado con dureza los resultados económicos actuales y próximos de las franquicias, y la NBA y el sindicato de jugadores quieren retrasar el futuro lo máximo posible para permitir perfilar con más acierto el dinero fijado para el tope salarial y los impuestos de lujo, según Adrian Wojnarowski. La Liga confía en que, si mueve todo adelante, el escenario pandémico estará más controlado en Estados Unidos (posibilidad de una vacuna a la vista), los aficionados regresarán a las gradas y las arcas de las organizaciones tendrán un respiro. Según la Liga, los pabellones llenos representan el 40% de los ingresos totales de los equipos.

Las cifras que se manejan en estos momentos serían las establecidas para este curso: 109,1 millones de dólares para el tope salarial y 132,7 millones para los impuestos de lujo. Mantenerlas inalterables permitiría a muchos equipos no incurrir en sanciones por sobrepasar los límites establecidos.

El retraso de la agencia libre sería hasta diciembre: Navidad (25 de diciembre) es la fecha con mayores opciones, según Marc Stein. Esto desplazaría el arranque de la próxima campaña hasta enero o febrero, reduciendo el número de partidos de Regular Season. “Comenzar en diciembre es un poco temprano. Nuestro objetivo número uno es que los aficionados vuelvan a nuestros pabellones”, dijo Adam Silver a Rachel Nicholls (ESPN).

Futuro de Campazzo

Este baile de fechas se sigue con interés desde el Real Madrid, conocido el deseo de Facundo Campazzo (29 años y 1,81 metros) de saltar a la mejor liga del planeta. El base debería esperar hasta la apertura del mercado en la NBA (cuatro meses si es en Navidad) para fichar por una franquicia en plena temporada de baloncesto en Europa: la Liga Endesa se iniciará a mediados de septiembre y la Euroliga, en principio, el 1 de octubre. El argentino correría el peligro de lesionarse durante este lapso y el equipo blanco perdería a su estrella con el caladero de sustitutos seco en el Viejo Continente.

Además, con un panorama estable o incluso a la baja (en el mejor de los casos) en los presupuestos de la NBA, el internacional albiceleste se encontraría con problemas para finiquitar la clausula de seis millones de euros del contrato que firmó en su renovación por cinco temporadas y algo más de tres millones de salario el pasado verano. Las franquicias de la Liga norteamericana solo pueden desembolsar de manera directa 750.000 dólares el próximo curso para pagar la cláusula de un jugador sin que afecte a su margen salarial. Una cifra que el base podría completar con el 15% del salario tope que firme en Estados Unidos. Es decir, necesitaría un contrato alto para no tener que pagar una elevada suma de su actual bolsillo.

Campazzo negocia con el Madrid en estos momentos, sin ninguna novedad, pero con esperanzas de llegar a una buena solución. El primer intento del argentino quedó en nada. El base tenía la intención de conseguir una rebaja de la cláusula a cambio de sus derechos en Europa, que continuarían en posesión del Madrid, y pagar a plazos, algo que ya hicieron Sergio Rodríguez y Nikola Mirotic, que desembolsó 2,5 millones de dólares entre 2014 y 2019. Luka Doncic, por su parte, pagó de una vez los dos millones para recalar en Dallas Mavericks como número tres del draft en 2018.

Campazzo está a la espera

Su salida antes de diciembre también ahorraría al Madrid el dinero proporcional de su salario (casi un millón de euros) y le daría una mayor cintura para buscar un reemplazo y no quedarse sin objetivos marcados como pasó con Ante Zizic. La tardanza en cerrar la operación, que club tenía hecha desde julio provocó que el fichaje no llegará buen puerto: el pívot croata de Cleveland Cavaliers jugará las dos próximas temporadas en el Maccabi Te Aviv. ¿El motivo? El club blanco quería recibir primero dinero (Campazzo) y luego acometer el movimiento. Las gallinas que entran por las que salen.

La segunda propuesta de Campazzo al Madrid sigue sobre la mesa, con unos términos más favorables para el club. Hasta que todo se resuelva, el internacional albiceleste se entrena con el resto de sus compañeros y bajo la tutela de Pablo Laso con la Supercopa Endesa, el primer título de la temporada, a menos de un mes, el próximo 12 de septiembre.

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