La etapa del día: los Pirineos más atípicos esperan acción

El Tour de 2020 se adentra en los Pirineos con dos jornadas atípicas, sin llegada en alto. Este sábado se subirán Menté (6,9 kilómetros al 8,1%), Balès (11,7 km al 7,7%) y Peyresourde (9,7 km al 7,8%) antes de afrontar un vertiginoso descenso hasta Loudenvielle. El domingo, dos cotas de tercera, una de cuarta y otras dos cimas de primera: Hourcère (11,1 km al 8,8%) y Marie Blanque (7,7 km al 8,6%), con bajada y meta en Laruns.

Mikel Landa perdió 1:21 en los abanicos de Lavaur, como Tadej Pogacar. A esloveno y alavés no les queda otra que pasar al ataque para recortar diferencias con sus rivales. Pello Bilbao, escudero de Landa en el Bahrain, no quiere que el naufragio de la séptima etapa se convierta en un motivo para tomar decisiones precipitadas: «Veremos qué pasa en los dos días de Pirineos, todavía falta mucho Tour y no nos podemos acelerar después de una mala tarde». Landa advirtió en la cima de Mont Aigoual que las resoluciones en descenso obligarían a los favoritos a asumir más riesgos: «El diseño de las jornadas favorecerá plantear unas tácticas más ofensivas, seguro que se producen movimientos».

Enric Mas, 13º y mejor español en la clasificación, a 22 segundos de Adam Yates, considera que en las etapas pirenaicas «habrá más oportunidades para buscar cosas bonitas». El balear pasó «buena noche» y no sufre ninguna secuela de la caída camino de Mont Aigoual: «Me encuentro bien, en una buena condición y con ganas de competir». Un esprint en un grupo reducido no le vendría nada mal a Alejandro Valverde: «Cualquier ocasión que se presente se intentará sacar adelante, por supuesto, pero lo importante reside en ayudar a Enric a acabar lo más arriba en la general».

Egan Bernal, defensor del título, terminó «muy contento» tras salvar el día de los abanicos: «No existen ciclistas más fiables que los del Ineos cuando las cosas se complican. Mis compañeros me condujeron en la parte delantera del pelotón en todo momento». Para los Pirineos, Bernal se mantendrá «a la expectativa»: «Se comprobará sobre la marcha si nos conviene adoptar una táctica más agresiva, por ahora funcionamos de maravilla y el objetivo no deja de ser entrar en la tercera semana en la pelea por el amarillo«.

Esa prenda la porta Adam Yates, aunque Primoz Roglic se comporta como el patrón de la ronda gala. El británico cree que debería «aguantar con los aspirantes y salir de los Pirineos como el líder». Por su parte, Roglic no ve la hora de coger el mando del Tour: «Deseamos controlar e imponer nuestros términos al resto de adversarios».

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