Bale casi se pierde su graduación en Milán

Era 2010 y el Tottenham ni soñaba con llegar a una final de la Liga de Campeones. De hecho, estar en la competición ya era casi un sueño para los Spurs que han vivido una década de crecimiento imparable que, de momento, no se ha traducido en títulos. Hace 10 años, Harry Kane estaba aún con los sub18 y Lloris ya destacaba en el Olympique de Lyon pero las estrellas eran Modric, Crouch y un jovencísimo Bale que empezaba a despuntar como talento emergente.

Esa temporada, el Tottenham visitó el Giuseppe Meazza para jugar contra el Inter, que justo acababa de proclamarse campeón. En la primera parte, los Spurs pagaron la inexperiencia y el mal día. 4-0 al descanso y, aunque el partido acabó en derrota, este cambió la carrera de Bale tras una enorme segunda parte en la que casi fuerza el empate. El encuentro terminó 4-3 con tres goles del galés y el mundo rendido a su velocidad, potencia y talento. Una graduación en Europa que casi se pierde.

En The Athletic, Les Ferdinand, asistente de Harry Redknapp, entrenador de aquel Tottenham, rememora como fue aquel partido y como junto a sus compañeros intentó convencer al míster de que quitara a Bale al descanso dado el resultado (4-0) y que estaban con diez por la expulsión de Gomes por derribar con dureza Biabiany dentro del área. «Me acuerdo perfectamente. Bajamos de la grada en la que estábamos viendo el partido y Tim le dijo: «Harry, quizá deberías reservarle para el fin de semana (a Bale). Nos viene un partido por delante que va a ser más importante que este. Me acuerdo de Harry contestándole algo como «estás loco, es nuestro mejor jugador». Todos nos quedamos pensando, «Vamos 4-0 abajo, qué quieres hacer? ¿Le dejas o le quitas?». Harry se acercó y nos dijo que le dejaría en el campo», confiesa.

Tras esta discusión, explica, le dieron las instrucciones necesarias a los jugadores y les pidieron intentar ganar el marcador parcial en la segunda parte aunque no confiaban demasiado. «Íbamos 4-0 abajo pero parecían seis o siete. Gareth estuvo sensacional. Siempre supimos que Gareth era capaz de hacer cosas así. Estaba creciendo como jugador y también su confianza. Siempre hay una noche como jugador que piensas que es la que te impulsó, la que te hizo jugador, y él lo recuerda de esa manera», confiesa Ferdinand. Ellos no confiaban pero si así Redknapp, que explica sus motivos. «Pensé que teníamos que mantener algun tipo de amenaza a la contra. No acabó de entrar mi mente la idea de sacarle. Es un jugador impresionante», recalca el entrenador inglés.

La pareja de baile de Bale aquella noche fue Maicon. El brasileño era, en ese momento, el mejor en su posición. Imbatible arriba y abajo hasta que dio con Gareth, que fue su pesadilla en un momento en que su carrera era de ensueño. «Maicon era visto como el mejor del mundo en ese momento pero en esa segunda parte nadie era capaz de parar a Gareth Bale», recuerda el entrenador.

Dos carrera imparable desde la izquierda que terminó con una mejor definición y un excelente remate a pase de Lennon le sirvieron para hacer un hat-trick y brillar de forma notable por primera vez en Europa. Una graduación que casi se pierde… y que ahora intentará emular a las órdenes de Jose Mourinho en la Europa League.

Taxi para Maicon

El partido en Milán es historia pero en Inglaterra también recuerdan la vuelta, en la que Bale volvió a ser una pesadilla para el lateral brasileño. Su actuación, además de la de Milán, fue de tal magnitud que la afición de White Hart Lane acabó pidiendo un «Taxi para Maicon». Ruletas, carreras, desborde y un cántico que acabó sirviendo de sobrenombre a otro partido entre los mejores de la carrera del galés. El partido del Taxi para Maicon.

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