El Zaragoza no sale de pobre

Rubén Baraja seguirá un partido más en el cargo, pero el Real Zaragoza continúa sin salir de pobre y abocado a un horizonte complicadísimo. El empate sin goles frente al Mallorca, un enemigo superior, aplaza la toma de decisiones en el club aragonés, pero el problema no hay quien lo disimule ya. El equipo, con graves carencias, es incapaz de hacerle un gol a nadie, pero su entrenador, empeñado en una rigidez táctica nunca vista antes en La Romareda, lo hace aún peor. Demasiado poco para plantarle cara a un Mallorca, al que sólo Cristian Álvarez privó del triunfo.

Baraja, con el agua al cuello, hizo debutar al joven canterano Francho, su único cambio en la alineación, mientras Luis García, como había anunciado en la víspera, refrescó su once con hasta cinco novedades: Franco Russo, Febas, Baba, Lago Junior y Marc Cardona.

El partido comenzó a un alto ritmo, con el Mallorca algo más resuelto con la pelota y el Zaragoza bien posicionado y muy aplicado a la hora de cerrar espacios. El equipo de Baraja fue fiable en defensa, pero jugó muy lejos del área rival y le faltó otra vez propuesta ofensiva. Su mejor atacante, o el único, fue de nuevo Chavarría, que percutió con valentía por la banda izquierda y le creó problemas a la defensa balear. Suyas fueron las mejores acciones de la primera parte, especialmente una jugada que concluyó Francho con un zurdazo cruzado desde fuera del área y un centro ajustado al primer palo que no acertó a rematar Toro Fernández.

El Mallorca llegó más, pero en el balcón del área se le apagó siempre la luz. No tuvo claridad en los metros finales y apenas inquietó a Cristian Álvarez.

El equipo balear dio un paso adelante tras el descanso y el Zaragoza ya se vio bastante más exigido. A media hora del final, Luis García dio entrada a Ruiz de Galarreta y a Mboula, que nada más salir dribló en un palmo a Bermejo y a Tejero y dispuso de una clara ocasión de gol que animó todavía más al Mallorca.

También Baraja movió su banquillo dando entrada a James por Javi Ros y luego a Vuckic por Toro Fernández, pero para entonces el Zaragoza ya corría detrás del balón, intentando aguantar la ofensiva sostenida del rival, que ya se jugó el todo por el todo con las salidas de Antonio Sánchez y Abdón Prats.

El Mallorca, muy superior, tuvo la victoria en el minuto 80, en una gran combinación entre Mboula, Abdón Prats y Antonio Sánchez, pero Cristian Álvarez fue otra vez providencial para el Zaragoza y atajó el remate con el pecho, una parada que vale un punto y que retrasa el despido de Baraja, pero que no oculta la cruda realidad: el Zaragoza suma cuatro partidos sin marcar un gol. Un dato verdaderamente aterrador.

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