Özil no olvida al Madrid

Hace ya más de siete años que Mesut Özil abandonó Madrid en dirección Londres, pero el alemán sigue latiendo al ritmo que marca el conjunto blanco. El último guiño llegó este martes, en la visita del Inter de Milan al momentáneo feudo madridista, el Alfredo Di Stéfano. El de Gelsenkirchen no dudó en echar mano de su cuenta de Twitter para mostrar su apoyo a su exequipo en general y a sus excompañeros en particular, personados en las figuras de Sergio Ramos y Karim Benzema, dos de los tres goleadores de la noche (el otro fue obra de Rodrygo).

Antes del pitido inicial deseaba «buena suerte» al Real, para volver a tuitear instantes después, con motivo del primer tanto del encuentro, obra de Benzema. «No para de marcar», rezaba el tuit en el que el delantero lionés estaba mencionado. El último mensaje de aliento llegaría en el receso entre partes, momento al que los blancos llegarían con ventaja en el marcador (2-1). «Verdaderamente fuerte actuación del Inter de momento, pero Sergio Ramos (simplemente el mejor delantero defensor del mundo-100 goles para el Real) y mi chico Benzi han marcado (como siempre)», celebraba el mediapunta Gunner.

Özil, a sus 32 años, se encuentra en momento complicado de su carrera deportiva, en standby, ya que no entra en los planes de Mikel Arteta y está dando sus últimos coletazos como futbolista del Arsenal en su limbo particular, alejado de los terrenos de juego. A pesar de ser, junto a Aubameyang, el mejor pagado del equipo, ha visto cómo el técnico vasco le apartó de sus alineaciones el curso pasado. Decisión, esta última, que parece irrevocable, habiéndose quedado fuera de las listas de la Premier y la Europa League de los londinenses.

Sin embargo, todo tiempo pasado fue mejor, y eso debe pensar el turcoalemán cuando rememora su etapa madridista. Llegado tras su fantástico Mundial de 2010, en el que, tras despuntar en el Werder Bremen, expuso globalmente su excelsa visión de juego, esa que le hizo pierna ejecutora del trepidante Real Madrid de Mourinho en LaLiga de los récords: en la 2010-11 los blancos batieron al Barça de Guardiola gracias a sus 100 puntos finales y a los 121 goles marcados.

En sus tres temporadas (en la cuarta marchó al Arsenal tras jugar dos partidos) en la capital española jugó 159 partidos, en los que marcó 29 goles y regaló hasta 80 asistencias, convirtiéndose en el pasador por excelencia del fútbol mundial. Puso su calidad técnica al servicio de las galopadas de sus compañeros. La mencionada Liga de los récords, una Copa del Rey (2010-11) y una Supercopa de España (2012) son el palmarés que agregó a su vitrina personal antes de poner punto final a su etapa madridista. Ahora, años después, demuestra guardar un grato recuerdo de la etapa que le colocó entre la élite del planeta fútbol. Como decimos, todo tiempo pasado fue mejor. Al menos, en lo que a Özil respecta.

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