Adiós a un mito: fallece Tom Heinsohn, el ‘padrino de Boston’

Ha muerto, a los 86 años, Tom Heinsohn, una de las mayores leyendas de una franquicia llena de ellas, Boston Celtics. Con los verdes fue un jugador esencial de la primera gran dinastía de la NBA, el equipo dirigido por Red Auerbach y liderado por Bill Russell. Tiene el número 15 retirado en el Garden, ganó ocho anillos como jugador, el primero de la franquicia en 1957 y después siete seguidos entre 1959 y 1965. Después, fue entrenador y sumó otros dos títulos (1974 y 1976). También fue durante tres décadas el emblemático comentarista en las retransmisiones del equipo de una ciudad recorrida de punta a punta por su carisma: «es el padrino de Boston», solía decir John Havlicek de un Heinsohn que, como jugador, fue el compañero ideal del inigualable Bill Russell en las zonas.

Fue ala-pívot duro, peleón y competitivo que tenía también toque para anotar con varios registros. Promedió en su carrera más de 18 puntos y casi 9 rebotes, fue seis veces all star con unos Celtics que le eligieron con el pick territorial en su decisivo draft de 1956, el mismo en el que lograron hacerse con Russell, al que ganó el premio de Rookie del Año. Como entrenador dirigió a los Celtics entre 1969 y 1978, fue elegido Entrenador del Año en 1973 después de que equipo firmara un récord de 68-14 y ganó el anillo un año después. Repitió en 1976 y en 2015 fue incluido en el Hall of Fame como entrenador para hacer doblete (ya estaba como jugador). Una leyenda de los Celtics y de la NBA.

Nacido en Jersey City, Heinsohn se convirtió en una celebridad de Massachusetts gracias a la beca que recibió de la universidad de Holy Cross, la misma de la que había salido Bob Cousy, donde promedió más de 22 puntos por partido y batió el récord de anotación total con el equipo. En tiempos en los que los pick territoriales garantizaban que los jugadores de renombre a nivel local no se alejaran de las que habían sido sus universidades (y sus áreas de influencia), fue seleccionado de esa forma por los Celtics, que llevaban años quedándose cortos en playoffs pero que cambiaron su historia en aquel draft: además de Heinsohn, con el número 2 eligieron a Bill Russell.

En su primera temporada fue Rookie del Año, algo que enojó a Bill Russell, que sintió que los prejuicios de raza habían influido en el premio. Y fue campeón, en una Final increíble resuelta con dos prórrogas en el séptimo partido ante St Louis Hawks. Con los veteranos agotados y superados por la presión, aparecieron los rookies: 19 puntos y 32 rebotes de Bill Russell y 37+23 de Heinsohn. Los Celtics no ganaron en 1958, debido a una lesión de tobillo de Russell, pero sí se llevaron después siete anillos más seguidos, lo nunca visto en el deporte estadounidense (1959-1965).

Después llegaron sus dos títulos como entrenador (también fue Entrenador del Año en 1973) y sus décadas, de la radio a la televisión, en las retransmisiones de unos Celtics que dicen que «nadie quería más» que Tom Heinsohn, un personaje carismático y fundamental para entender la histoira y la tradición de la franquicia.

 

 

 

 

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