El hermano pequeño del PSG que lidera la Ligue 2

Resulta contraproducente que una ciudad como París no tenga un derbi en la primera división del fútbol francés desde hace más de 30 años. Ni la fusión entre PSG y Paris F.C (además del Stade Germain) en 1969 le dio a la capital francesa un estatus y una fuerza necesaria para hacer de París una de las capitales más competitivas en cuanto a fútbol se refiere.

El Paris F.C, de hecho, se puede considerar como el hermano pequeño del PSG. Un año después de aquella triple fusión con el PSG y el Stade Germain, el conjunto parisino se escindió y no volvió a la primera división del fútbol francés. Fueron años complicados, marcados por diversas crisis en el seno del club y que nunca se podían traducir en resultados. Por ello, el Reino de Baréin decidió invertir este verano en el conjunto capitalino con el objetivo de molestar a su hermano mayor, el PSG.

Sheikh Nasser bin Hamad Al Khalifa, miembro de la Familia Real de Baréin y propietario del Córdoba, se comprometió en septiembre a aumentar el capital del París F.C. un 20 % para, además de sanear las cuentas del club, ponerse como objetivo el ascenso a corto plazo a la Ligue 1. Únicamente gastó 60.000 € en el mercado de fichajes (Caddy, procedente del FC Séte), pero reforzó bastante bien la plantilla, como por ejemplo con Marvin Gakpa, que fue clave hace dos años para ascender con el Metz, el potente delantero Morgan Guilavogui o Florent Hanin, que llevaba varios años a un gran nivel en Portugal.

La historia del Paris F.C en la capital francesa es un tanto peculiar. Su estadio, el Stade Charléty, pertenece al ayuntamiento y, aunque tiene capacidad para 20.000 espectadores, antes de la crisis por el coronavirus apenas tenía una media de afluencia de 3.000. También es un equipo peculiar porque, un año después de la llegada de Al-Khelaïfi al PSG, una escisión de los ultras del conjunto parisino decidieron animar al París F.C, provocando una división de opiniones, ya que el club cuenta con dos grupos de hinchas bien diferenciados, los de «toda la vida» y los que llegaron del Parque de los Príncipes.

Dentro del organigrama del Paris F.C, el Reino de Baréin no tiene un importante peso en la toma de decisiones. Eso queda reservado para Pierre Ferracci, un empresario de grandes influencias en París y amigo íntimo de Macron, al que según dicen las malas lenguas, influenció para que decretara el fin de la temporada en la Ligue 2 en abril, ya que el París F.C estaba con la soga al cuello a dos puntos del descenso. Ferracci dispone del 77 % del paquete accionarial del club y llegó en 2012 a la presidencia del París F.C, invirtiendo fuertemente en la cantera, a la que ha colocado como una de las mejores de Francia, además de realizar fichajes importantes, como el de Ménez la temporada pasada o el de Pitroipa hace dos años.

Tras 10 jornadas disputadas, el París F.C es actualmente líder de la Ligue 2, mostrando hasta la fecha un rendimiento extraordinario al haber ganado 8 encuentros y tan solo perdiendo uno. El equipo lo dirige René Girard, un técnico experimentado que consiguió hace ocho años arrebatarle la Ligue 1 al PSG con el Montpellier de Giroud o Belhanda entre otros. En el centro del campo, el veterano Jonathan Pitroipa, extremo hace no mucho tiempo, se ha convertido en la pieza clave, así como Julien Lopez, hermano del jugador del Sassuolo, Maxime Lopez, y que lleva cuatro goles en la Ligue 2.

La totalidad del fútbol francés desea que la próxima temporada sea la del primer derbi parisino en la Ligue 1 del siglo XXI. El París F.C quiere ser un club competitivo en la primera división del fútbol francés y podría realizar una inversión importante si finalmente acaba ascendiendo. De momento, en la capital son cautos y no quieren hablar de ascenso, ya que, hace dos años, el club estuvo en zona de ascenso directo durante muchas jornadas y no pudo ascender tras caer en el playoff de ascenso a final de temporada.

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