Steve Clarke devuelve el espíritu competidor a Escocia

No partían como favoritos, pero sí como serios candidatos. Escocia se presentó en la final ante Serbia crecidos tras vencer de forma consecutiva en octubre ante Israel, Eslovaquia y República Checa. Además, en los tres enfrentamientos, su guardameta Marshall no encajó ni un solo gol. En las semifinales de la repesca frente a Israel, el portero del Derby County se erigió en el héroe de la tanda de penaltis al realizar una parada que resultó decisiva. La buena racha no terminó ante los serbios y el país escocés romperá una longeva maldición de 22 años sin participar en un gran torneo de selecciones. No lo hacía desde Francia 1998.

Desde su llegada, Steve Clarke ha formado, con paciencia, un sistema defensivo bien armado y seguro con una afianzada defensa de tres. Además, el regreso a la selección del experimentado y veterano Marshall es debido a la confianza del seleccionador en el guardameta. Los resultados han dado la razón al entrenador que cuenta con la confianza total de sus jugadores y tras los últimos partidos también ha devuelto la ilusión y las esperanzas a los escoceses que, tras décadas de estancamiento de su selección, habían perdido el espíritu por el fútbol de su combinado nacional.

Robertson, que juega en una posición más adelantada que en el Liverpool, es el jugador más destacado de Escocia. Y en los últimos partidos no ha estado solo, sino bien acompañado, con futbolistas que se sienten importantes en la selección. Clarke ha logrado formar a partir de un equipo de inexpertos a nivel internacional, un grupo con la capacidad mental de competir contra cualquiera.

El defensor del Liverpool, actual campeón de la Premier en 2020, y ganador de la Champions League en 2019, es considerado, por muchos, como el mejor lateral izquierdo del mundo en la actualidad. Klopp ha sido clave en el crecimiento del jugador escocés, incansable en el carril izquierdo del conjunto ‘red’. Su capacidad de trabajo le han convertido en el futbolista que es hoy, dueño de la banda izquierda de Anfield y alma y capitán de la selección de Escocia.

Después de terminar en tercer lugar de la Premier escocesa con el Kilmarnock, tras el campeón Celtic y Rangers, y ser nombrado Entrenador del Año, Steve Clarke alcanzó un acuerdo para ser el seleccionador de su país, Escocia, en mayo de 2019. Además, en su etapa como jugador vistió la camiseta escocesa en seis ocasiones. Antes de ser primer entrenador, en sus inicios fue ayudante de Ruud Gullit en el Newcastle, de José Mourinho en Chelsea, de Gianfranco Zola en el West Ham United y de Kenny Dalglish en el Liverpool.

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