Cuatro días en bus por media Europa para una hora de partido

El lateral serbio Nicola Potic, con pasado en la ASOBAL con Juanfersa Gijón, Ángel Ximenez Puente Genil o Cangas, a lo que ha unido experiencias en Croacia o Alemania, tuvo que vivir la «nueva normalidad» a la que ha obligado la pandemia en deportes sin tantos medios económicos como el fútbol y recorrer entre Macedonia y León (España) más de 6.000 kilómetros en autobús para disputar con su actual equipo, el Metalurg Skopje, un partido de Liga Europea ante Ademar.

En declaraciones realizadas a Efe desde el propio vehículo que les condujo a la capital leonesa para disputar el segundo encuentro de la Liga Europea ante el Abanca Ademar y ya de vuelta hacia la capital macedonia, Skopje, Potic reconocía que «nunca había vivido ni escuchado una situación igual».

Fueron más de 40 horas en el viaje de ida y otras tantas de vuelta para atravesar varios países como Serbia, Croacia, Eslovenia, Italia y Francia.

Llegaron y pudieron descansar la noche anterior al encuentro, pero tras perder en el municipal leonés (41-32) tocó viaje de vuelta de nuevo en un autobús acondicionado «casi como una pequeña casa» para tan largo trayecto con camas habilitadas, dos televisiones y buscando el entretenimiento con las consolas de videojuegos.

«Es cierto que es una locura, pero desde el club se nos dijo que las autoridades españolas no habían permitido repartir la expedición en dos grupos en diferentes aeropuertos y, aunque al principio nadie esperaba que se pudiera realizar de esta manera el viaje, al final había que adaptarse a las circunstancias», señala.

Potic reconoce que son «profesionales» y hay que entender las circunstancias, aunque parezcan difíciles de comprender para un deportista», sin que quisiera escudarse en la indiscutible incomodidad del desplazamiento para justificar la dura derrota encajada en León.

«Se intentó jugar, dentro de las posibilidades, al mejor nivel posible, pero es cierto que entramos en el sistema que mejor le convenía al juego de Manolo Cadenas sin una correcta circulación de balón y, en cuanto no empezaron a salir las cosas, es verdad que el equipo se descompuso un poco», apunta.

En todo caso, pese a no discutir la justicia del triunfo ademarista si tiene claro que en la vuelta intentarán «plantar cara y las circunstancias pueden ser muy diferentes». El jugador balcánico tan solo pudo disputar los primeros seis minutos del choque ya que una dura acción, castigada con tarjeta roja directa, del pivote estadounidense Andrew Donlin, le dejó renqueante en su rodilla derecha y prefirió optar por la prudencia cuando además la temporada se presume dura. De hecho, le han perseguido las últimas campañas las lesiones, tanto la sufrida con la selección serbia en el tendón de Aquiles, como también en su corta etapa en Alemania al sufrir una hernia abdominal que le dejaron sin prácticamente jugar las dos últimas temporadas.

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