El empate no contenta ni al Eibar ni al Valencia

El Eibar y el Valencia empataron (0-0) en Ipurua el lunes, un resultado que no contenta a nadie. Sobre todo a los guipuzcoanos, que todavía no conocen el triunfo como locales en la temporada 2019-2020. Los azulgranas gozaron de numerosas ocasiones para marcar, pero les faltó puntería para lograr su segundo triunfo seguido (ganaron al Betis en el feudo verdiblanco) y, además, el portero Jaume Domenech fue el mejor de los che, haciendo muy buenas paradas. El punto sabe mejor a los valencianos, que frenaron su sangría goleadora y sumaron tras haber perdido hace una semana con el Atlético de Madrid. Así, ambos conjuntos se quedan en medio de la clasificación, cerca de los puestos europeos, pero también de los de descenso.

El visitante Guedes fue el primero que intentó un lanzamiento lejano que paró el portero Dmitrovic. Pero, poco a poco, los eibarreses asumieron el mando del encuentro. Así, el japonés Yoshinori Muto marcó un gol, pero fue anulado porque el balón le dio en la mano tras un buen pase desde la banda izquierda de Bryan Gil, quien minutos después repitió un gran centro raso que se paseó por el área sin que hubiera un rematador. Más tarde, Sergio Álvarez tiró fuera, demostrando que uno de los problemas del Eibar es su falta de puntería, lo que le ha impedido ganar en casa. El equipo ché reaccionó con un magnífico centro de Maxi Gómez desde la derecha que no pudo rematar Manu Vallejo cuando se cantaba el gol. El Eibar respondió con 2 acciones de Edu Expósito, en la primera remató Kike García pero el esférico golpeó en la espalda de Mangala, mientras que luego paró el guardameta Jaume Domenech a remate de Kike García. El propio Edu Expósito lanzó fuera en 2 disparos (en la segunda ocasión desperdició un buen contragolpe iniciado por Muto), volvieron a evidenciar que a los azulgranas les cuesta acertar entre los 3 palos. Sí que encontró ese camino Wass en un lanzamiento de falta, aunque atrapó Dmitrovic.

El Valencia había comenzado mal en muchos partidos, en los que recibió goles en la primera media hora, o en la primera parte. Pero llegó al descanso en Ipurua con el empate inicial, por lo que el conjunto entrenado por Javi Gracia había superado su habitual mal inicio sin sufrir daños, ya que el Eibar había ‘perdonado’ a los visitantes.

La segunda mitad comenzó igual que la primera, con un Eibar que creó ocasiones, pero con la puntería desviada, a remates de Esteban Burgos e Inui. Quien pudo marcar fue el serbio blanco Uros Racic con un remate espectacular de volea al borde del área, al que respondió con un paradón su compatriota azulgrana, el portero Marko Dmitrovic, el esférico golpeó en la madera y salió fuera. También pudo meter Maxi Gómez, quien recibió un balón en el segundo palo tras un buenísimo centro de Racic y, el uruguayo, solo ante el portero, sin oposición -no había defensas-, en lugar de disparar, centró mal y dio oportunidad a la zaga a abortar la clara ocasión. En un córner, Kike García volvió a cabecear fuera, en la misma línea de sus compañeros. Minutos después, el conquense tiró de nuevo desviado desde la frontal. Pero el Eibar lo siguió intentando, Edu Expósito entró por la izquierda y remató (a pase de Bryan Gil), pero despejó Domenech. En un lanzamiento de falta (a balón parado el Valencia es el segundo equipo que más goles marca a balón parado), Mangala cabeceó fuera, aunque la jugada hubiera sido anulada por fuera de juego si hubiera acabado en gol. El Eibar achuchó al final. Jaume Domenech evitó un gol del Eibar en una falta lejana, desde un lateral, botada por Bryan Gil, que se fue envenenando, pero el portero metió la mano ‘in extremis’, y el esférico golpeó en el poste. También pudo mover el marcador Sergi Enrich, quien acababa de saltar al césped, remató, pero de nuevo Domenech respondió con un paradón con el pie, digna de un guardameta de balonmano. En el saque de esquina, Sergi Enrich cabeceó en el primer palo, pero el balón golpeó en el palo (la mala suerte persigue al delantero menorquín, que lleva casi un año sin marcar). En el descuento pudo Kevin Gameiro marcar el 0-1, pero lo impidió Dmitrovic, por lo que el atacante francés también sigue sin poder acabar con su sequia goleadora.

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