La pandemia dispara la compra de alcohol

La pandemia ha alterado sustancialmente nuestra forma de vivir y consumir. Algo que se ha reflejado a la perfección en la cesta de la compra de los españoles. Si bien se ha incrementado el consumo de harinas y azúcar para repostería o chocolates, especialmente durante el confinamiento, el producto que más ha visto aumentada su compra ha sido el alcohol. Medidas como el aislamiento, el cierre de bares o la reducción de aforo han dificultado salir a tomar algo con nuestros seres queridos, por lo que había que trasladar el plan de ocio a casa.

De esta forma, la compra de alcohol se ha disparado, tal y como refleja el último informe sobre alimentación del Ministerio de Agricultura. En septiembre de 2020 aumentó la compra de productos como el vino en un 21,4%, propiciada especialmente por aquellos sin DOP/IGP (23,7%), y los que sí tienen sellos DOP o IGP (19,5%). Por su parte, la adquisición de cerveza subió un 19,2%, al igual que las sidras (25,4%) y las bebidas espirituosas (4,0%).

Respecto al año móvil (octubre 2019-septiembre 2020), las bebidas espirituosas como el whisky, vodka, ron, ginebra… son las que experimentaron un mayor crecimiento en la compra de los hogares, con un 27,5%. Su peso relativo respecto al total de consumo continúa siendo bajo, pero es el producto que más ha crecido. Le siguen muy de cerca las cervezas, cuyo consumo doméstico ha subido un 23,8% y el vino, con un incremento del 15,3%, también se encuentra en la parte alta de la lista. Por último, subió igualmente, aunque en menor medida, el consumo de bebidas no alcohólicas como agua de bebidas envasadas y gaseosas, y refrescos (7,0% y 6,4%, respectivamente).

El año en que más alimentos se han comprado

Con el cierre de los restaurantes, también se han celebrado este año más comidas y cenas en los hogares, por lo que se intensificó la compra de alimentos un 8,3% respecto al mismo periodo anterior, hasta los 31.049,4 millones de kilos; con un gasto un 11,2% mayor, hasta los 76.843,4 millones de euros, como consecuencia de un incremento del precio medio del 2,8%.

El consumo de carne en casa ha aumentado un 7,6% gracias a la subida que han experimentado todos los segmentos cárnicos, especialmente el de la carne de cerdo (aumento del 9,9%) y la de pollo (crecimiento del 7,8%). Asimismo, los españoles han consumido muchas más conservas de pescado y moluscos (variación del 8,3% en un año), así como pescado fresco y congelado (5,9%).

La adquisición de ingredientes para hacer comidas calientes o más elaboradas también ha crecido. La compra de legumbres ha subido un 16%, mientras que la de patatas frescas ha crecido un 10,1% y la de hortalizas un 10,2%.

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