El Oviedo reina en el caos

Una acción a los 12 segundos condicionó el choque entre Oviedo y Tenerife. Pocas veces se habrá visto una expulsión más tempranera: el colegiado, Ais Reig, sacó la roja a Pomares a los 40 segundos en una acción que parecía simplemente una disputa algo pasada de revoluciones del lateral chicharrero ante Nieto. Pero el colegiado no dudó, echó a Pomares y el Oviedo tuvo una ventaja que supo aprovechar para imponerse 4-2. Aunque el Tenerife, actitud intachable la suya, estuvo siempre agarrado al partido.

Ante el desconcierto generado por la expulsión, el Oviedo decidió ir a por el partido, sin meditar las cosas, y dio dos golpes sonoros cuando el Tenerife aún pasaba por la fase de aceptación. A los 3 minutos, los azules aprovecharon el hueco dejado por Pomares para encontrar a Nieto, que centró. Blanco Leschuk cabeceó con precisión a gol.

A los 7′, el segundo directo. También con Leschuk como ejecutor, esta vez tras una precisa combinación entre Borja y Mossa. Demasiado castigo, y demasiado pronto, para el Tenerife.

Pero los de Ramis reaccionaron. Y en la primera ocasión en suelo rival encontraron premio. Sirvió Nono y cabeceó con fe Bermejo. Así regresó el Tenerife al partido, aunque su plan consistía en entregar balón y metros al Oviedo, que merodeó el tercero con Sangalli y Leschuk.

Tras el descanso, el Tenerife vio la oportunidad de buscar el premio en cada acción de estrategia. De una de ellas, llegó el empate. Ganó Sol y embocó Carlos Ruiz, VAR mediante.

Festejó el Tenerife el gol con pasión y reaccionó a momento Ziganda, con Rodri en el campo por Obeng. Y en la primera que tocó el delantero, cabeceó para hacer el 3-2, Un golpe difícil de asumir para el Tenerife, agotado tras su esfuerzo.

El Oviedo templó el choque y sentenció, derechazo de Borja a pase de Leschuk, para cerrar el año en el Tartiere con un triunfo de efectos revitalizantes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *