Silva entrena con el grupo, Oyarzabal sigue al margen

Pequeño paso para la recuperación de David Silva. Se abre una puerta a la esperanza para que Imanol Alguacil pueda contar con sus servicios en el derbi gipuzkoano contra el Eibar de este domingo. Mientras los titulares en Nápoles realizaron en Zubieta sesión de recuperación, el mediapunta canario se ejercitó junto al resto de jugadores que fueron suplentes en Europa o que estaban desconvocados.

No es una sesión significativa, porque se trata solo de meter la carga de trabajo que los jugadores que no han participado en el último partido no tienen. Pero sí significa que va recuperando las sensaciones que perdió en el calentamiento de Mendizorroza y que no pudo recuperar de cara al encuentro europeo de Nápoles. Hay que recordar que la decisión de que no viajara a Italia con el resto del equipo se toma la noche anterior en una charla entre Imanol y el propio Silva en la que le expresa que no se ve para competir el jueves. El entrenador de la Real decide dejarlo en San Sebastián para que trabaje en su recuperación y esté bien de cara a los siguientes partidos. De momento, la táctica funciona, porque Silva ha completado el entrenamiento sin problemas y con mejores sensaciones que hace una semana. Pero habrá que espera a la sesión de este sábado por la tarde para confirmar esa mejoría y ver si entrar en la lista de convocados para jugar contra el Eibar.

El que no ha trabajado sobre el césped de Zubieta ha sido Mikel Oyarzabal. El eibarrés continúa su recuperación al margen de sus compañeros, con trabajo en solitario, y salvo milagro y sorpresa mayúscula, no podrá jugar contra el equipo de su ciudad natal. La idea en todo caso es que pueda estar listo para volver a los terrenos de juego en el partido entre semana contra el Barcelona en el Camp Nou. También están pendientes los médicos de Aritz Elustondo, que es cierto que viajó a Nápoles con el equipo realista, pero todavía no está al 100% de las dos fracturas costales que arrastra desde Cádiz. La idea es recuperarle del todo para que juegue contra el Eibar. De todas formas, de Nápoles, no hubo secuelas que lamentar, salvo la lesión de Miguel Ángel Moyá en el entrenamiento del día anterior y que le dejó fuera de la convocatoria. Se sentó en el banquillo como portero suplente el chaval de 19 años Gaizka Ayesa. Se está a la espera de los resultados de la resonancia magnética que le han practicado al ente balear, que de momento sufre «molestias en su rodilla derecha».

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