Aprobados y suspensos del Sevilla: Suso cogió la batuta y tres puntos en el bolsillo

La clarividencia de Suso sirvió para que el Sevilla sumara tres nuevos puntos en un partido en el que los de Lopetegui estuvieron especialmente romos en ataque. Atrás, Koundé volvió a lucirse.

Bono: Poco trabajo y alguna duda por arriba al final.

Aleix Vidal: Lo pasó mal con Cucurella pero no le perdió la cara al encuentro en ningún momento. Va creciendo. 

Koundé: A un central se le pide que defienda, y él lo hizo salvando además un gol bajo palos. Si además se suma al ataque con criterio y genera el desequilibrio que los suyos necesitaban, sólo cabe señalar que los 55 millones que ofreció el City por él fueron casi insultantes.

Diego Carlos: No concedió ni una y bajó al fango para pelearlo todo.

Acuña: Volvía tras su lesión y estuvo más que aceptable.

Fernando: Robó menos que de costumbre e incluso se despistó alguna que otra vez, algo poco habitual en él.

Jordán: El mptor del centro del campo del Sevilla. Si el larguero no llega a interponerse en la falta que sacó desde más de 30 metros de distancia en la primera parte…

Rakitic: Marcó un gol anulado por fuera de juego en el que nadie se explica aún por qué el linier no dejó acabar la jugada para que el VAR decidiera. Prácticamente, esa jugada fue casi la única en la que tuvo cierta incidencia en el juego. Fue el primer cambio.

Suso: Uno de sus mejores partidos como sevillista. Se soltó, abandonó su posición en la banda izquierda y cogió la batuta para dirigir el ataque del Sevilla. De sus botas salió el pase que dio lugar al 0-1 de Etxeita en propia puerta.

En Nesyri: Sus compañeros tuvieron serias dificultades para conectar con él, pero se buscó sus opciones y encordió lo que no está escrito.

Ocampos: Ganas no le faltaron, pero el acierto ya es otro asunto. Y esta temporada, por lo que sea, no lo tiene.

CAMBIOS

Óliver: No se entrenó el viernes pero fue del primero que tiró Lopetegui para mover el partido pasada la hora de juego.

De Jong: Tuvo una clara en el descuento, pero hay algo que es irrebatible: entró y el Sevilla marcó.

Óscar: Mantuvo el balón.

Gudelj: Salió para que el marcador no se moviera y no lo hizo.

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