De irse, Zidane se iría el lunes

Zidane cierra hoy el círculo. Sometido a una presión extrema, propia del entrenador del Real Madrid, el francés corona hoy su semana grande. Después del partido de Kiev se estableció que su futuro dependía de los dos siguientes envites, frente al Sevilla y el decisivo de Champions, ante el Borussia. Sacó adelante ambos, y ahora se entiende que el derby ya no tiene aroma a ultimátum. Error. En realidad es el más peligroso.

Hay que conocer un poquito a Zinedine para saber que es peculiar. Lo era como jugador, porque lo normal es que los futbolistas próximos a la retirada quieran aprovechar el año final de su contrato para pegar lo que en el argot del vestuario llaman ‘el último atraco’. Zidane hizo justamente lo contrario. Renunció a lo que ya tenía firmado porque se había quedado sin fuerzas y sin ganas, que son precisamente los dos motores que le movían entonces como jugador y que le mueven ahora, como entrenador.

De lo que ha pasado en la última semana se deben extraer tres conclusiones. La primera es que a Zidane la soga le aprieta, pero jamás le ahoga. La segunda es que el Madrid nunca le va a enseñar la puerta, y la tercera es que ya la cogerá él si un día le apetece. No le tembló el pulso ni ante el Sevilla ni frente al Borussia. Tampoco ha sacado pecho después, porque sabe que en fútbol a quien saca pecho se lo hunden.

Zidane nunca se iría del Madrid en la derrota, en todo caso lo haría en la victoria. Lleva dos seguidas en las ‘finales’ ante Sevilla y Borussia. Le queda el duro escollo del Atlético. De haberse sentido cuestionado o ninguneado por el Madrid, yo diría que en caso de victoria, nunca de derrota, ante el Atlético podríamos esperar la dimisión de Zidane para el lunes. Pero como el Madrid no sólo no le ha puesto en duda sino que le ha brindado su apoyo, no será así. Total, de irse, Zidane se hubiera ido este lunes si se hubieran dado dos supuestos necesarios e inseparables: haber ganado los tres partidos (Sevilla, Borussia y Atlético) y haber perdido la confianza de Florentino.

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