Trámite o bombazo

Anthony Joshua (23-1, 21 KO) llegó a la burbuja, Kubrat Pulev (28-1, 14 KO) ya estaba en ella. Le vio en el hall, pero le ignoró. No hubo nada destacable en la rueda de prensa… pero en el pesaje el búlgaro quiso provocar al campeón. «Por ganas le hubiera dado un golpe, pero debo esperar. Hizo lo que intentan todos«, espetó tranquilo el inglés tras el incidente. Se mascó la tensión y sin mascarillas sus rostros se habrían rozado. Un aliciente más.

Sin duda el calentón da un plus a un combate muy esperado. Primero, porque se temía que Joshua no pelease en 2020. Su promotor deseaba espectadores, y apuró. Será la primera velada con público desde marzo, aunque solo entrarán 1.000 personas. Y el segundo foco está en lo que Joshua muestre sobre el ring. Las dos últimas veces que pisó la tarima, contra Andy Ruiz, se vieron versiones muy distintas.

El campeón, que volverá a tener en la esquina al español Ángel Fernández, expone sus cinturones del pesado (WBA, WBO, IBF e IBO). La lógica lleva a pensar que Joshua es muy favorito… aunque lo mismo le ocurría con Ruiz en junio de 2019 y fue sorprendido. El británico pretende evitar una repetición. Sabe que le está esperando Tyson Fury, monarca WBC. No puede fiarse. Pulev tiene una gran experiencia y únicamente ha caído ante Wladimir Klitschko (2014). Es un rival notable, pero el ucraniano ha sido su único primera.

El duelo estuvo a punto de realizarse en octubre de 2017, pero una lesión dejó fuera a Pulev (y el inglés peleó ante Takam). En ese momento hubiese competido un Joshua agresivo en busca del KO. Ahora sabe medirse y no precipitarse. Dos formatos diferentes. La clave estará en ver cuál usa para asegurar que la noche se convierta en trámite y no en bombazo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *