Ricky regresa como suplente en los Timberwolves: «Va a costar»

Ricky Rubio volvió al Target Center de Minneapolis y volvió a ponerse la camiseta de los Timberwolves, el equipo con el que debutó en la NBA en 2011, por primera vez desde el 11 de abril de 2017. El inicio de la pretemporada está siendo especialmente emotivo para los equipos que no estuvieron en la burbuja de Florida, entre ellos estos Wolves que llevaban 277 días sin jugar un partido. Y para su estrella, Karl-Anthony Towns, con lágrimas en los ojos antes del inicio: ha perdido durante la pandemia a su madre y a otros seis familiares y ha reconocido que ni siquiera el baloncesto será una terapia para su ánimo.

Los Wolves cayeron ante los Grizzlies (105-107), un equipo que va por delante de ellos en su proceso de reconstrucción y que rozó los playoffs en Florida, eliminado en el play in, el partido de eliminación entre el octavo y el noveno, contra los Blazers de Damian Lillard. Los Grizzlies tienen a Ja Morant, número 2 del draft de 2019 y Rookie del Año la temporada pasada. El eléctrico base volvió a su nivel de la temporada pasada… o mejor: 20 puntos, 4 rebotes, 11 asistencias y un 8/12 en tiros en 25 minutos. Junto a él, lo conocido en Tennessee: Valanciunas, Brooks, Anderson… un buen equipo que quiere seguir sorprendiendo en un Oeste que va a ser muy competitivo esta temporada.

Para dar un salto adelante en su rendimiento, los Wolves tienen que adelantar a franquicias como estos Grizzlies. Y en eso están. Ryan Saunders, su entrenador (34 años todavía) tiene claro lo que quiere: baloncesto moderno, Towns como piedra angular y tiradores abiertos a su alrededor. Para abrir la pretemporada, aunque avisó de que seguirá haciendo pruebas, dejó a Ricky en el banquillo, y también a Juancho Hernangómez que fue titular como ala-pívot la pasada temporada, tras su traspaso desde Denver. D’Angelo Rusell (14 puntos, 3 asistencias) fue el base titular, rodeado en las alas por los puntos de Malik Beasley (12) y el trabajo de Okogie, con Jake Layman con ala-pívot titular al lado de Towns. Un jugador dinámico que defiende, tira y corta muy bien hacia el aro. Ricky estuvo a su nivel en 12 minutos (9 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias) y Juancho tuvo un mal día en el tiro (2/10, 0/4 en triples, 8 puntos y 6 rebotes), la X de su ecuación, el factor que aumentará o reducirá sus minutos en la rotación de los Wolves.

También debutó en los Wolves el número 1 del último draft, un Anthony Edwards que dejó detalles (5 puntos, 4 rebotes… pero 2/9 en tiros) y muestras de su potencial defensivo. Y jugó el número 6 de 2019, un Jarrett Culver que decepcionó la temporada pasada y que no demostró progresos como anotador (3 puntos) pero sí enseñó su instinto defensivo. Así tendrá que ir componiendo Saunders un puzle en el que, seguramente, Russell y Ricky acabarán compartiendo muchos minutos de backcourt. Ricky pondrá la dirección y la visión de juego y Russell los puntos y el tiro exterior al lado de un Towns que acabó con 13 puntos, 8 rebotes y mala serie de tiro en solo 22 minutos. Ricky restó importancia a la mala noche de cara al aro del equipo: “Va a costar, esto es como volver de una lesión, ha sido mucho tiempo”. Y aseguró que se complementará bien con D’Angelo: “Está muy bien jugar con él, es un gran guard anotador”. Y este, a su vez, también dejó claro que cree que puede beneficiarse de la compañía de Ricky: “Nos complementamos bien, me gusta. Es una dinámica sencilla compartir pista con un jugador tan estimulante como él”.

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