El renacer de la joya inglesa a la que apoyó el Real Madrid

Cuando Duncan Watmore llegó a su primera convocatoria con la selección sub-20 de Inglaterra, la primera vez en su vida que iba a representar a su país, lo hizo con unos libros para estudiar Economía. Watmore estaba en la universidad, a punto de graduarse, cuando se vio en la localidad francesa de Toulon para debutar con la camiseta inglesa en un torneo internacional. Quizás entonces no lo sabía, pero ahí se hizo futbolista de verdad. Allí descubrió la realidad, como por ejemplo que no tenía que comprarse más botas de fútbol porque lo normal es que se las regalasen: «No sabía que todos tenían contratos con marcas de botas, pensaba que cada uno se compraba las suyas», contó al Daily Mail entonces, sorprendido, tras hablar con sus compañeros en el vestuario. «Si vas a gastarte dinero como futbolista, unas botas es lo que más sentido tiene. Yo compro varios pares cada dos meses».

Watmore jugaba en el filial del Sunderland. Evidentemente, aún no tenía ningún contrato con marcas. Pero ese verano de 2015 cambió su vida. Inglaterra quedó cuarta en ese campeonato, con dos goles de Watmore, y al volver del verano debutó con el primer equipo del Sunderland. Su irrupción en la Premier League fue una de las pocas buenas noticias del club. Durante la temporada terminó su Grado en Economía y acudió a la ceremonia de graduación porque Sam Allardyce le dio un día libre. Era como para celebrarlo. «Cuando estás leyendo sobre economía, o sobre cuál debería ser el próximo tipo de interés en Alemania, liberas la mente. En los últimos dos años no he vivido la vida de un estudiante. Me he perdido muchas cosas, pero lo he disfrutado». Sí la vivió, en cambio, dos años antes, cuando todavía cursaba en Manchester: estuvo en la cantera del United entre los seis y los doce y luego se metió en un equipo amateur, el Altrincham, donde destacó entre los no profesionales… hasta que lo fichó el Sunderland.

Desde su primera temporada como profesional no todo fue tan bien. Lo contrario: nada pudo salir peor. Al curso siguiente se destrozó la rodilla y cuando volvió el equipo ya estaba en Championship. Su siguiente partido con el Sunderland lo jugó en League One, la tercera categoría, pero un problema en su tobillo lo tuvo lejos del verde durante mucho tiempo. Le dio tiempo a jugar seis partidos en segunda antes de volver a lesionarse de gravedad. El Real Madrid, de hecho, en nombre de Florentino Pérez y en una carta formada por Emilio Butragueño le dio todo su apoyo y le deseó una pronta recuperación tras otra fatal desgracia.

En total, desde el verano de 2016, el verano después de su gran estreno, sólo ha disputado 32 partidos de liga. Este verano terminó su contrato con los ‘Black Cats’ y se quedó sin equipo, todavía renqueante de su tobillo, tras casi dos años y medio fuera de juego.

Brilla en el Boro

Watmore tiene nivel suficiente para estar en Championship, como mínimo, pero le faltaba lo más importante: continuidad competitiva. Estuvo tres semanas enteras entrenando con el Middlesbrough antes de que le confirmaran un contrato de un par de meses, un ‘parche’ para solucionar el calendario navideño. Pues vaya parche: Watmore lleva seis partidos con el ‘Boro’, ha sido titular en cuatro y suma cuatro goles y una asistencia. En cada partido que ha aportado un gol, el Middlesbrough ha ganado.

En la última jornada, ante el Millwall, su entrenador Neil Warnock le dijo antes de saltar al campo que no le importaba cómo de mal jugase, que su contrato ya lo tenía para el resto de la temporada. Para tranquilizarlo. Para motivarlo. «Es una joya de chico», explicó después. Watmore marcó dos goles y en televisión titularon con «Watmore do you need?» (¿Qué más necesitas?) para explicar el impacto. Después, en rueda, su técnico volvió a hablar, pero avisó: «Estará contento de no haber firmado todavía, porque quizás puede pedir un poco más de dinero… Es un momento crucial para él. Los agentes no deberían pensar en el dinero, deberían pensar en que tenga una temporada libre de lesiones».

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