Las Guerreras desperdician la ocasión de una despedida feliz

Empate y gracias. Cuando debió ser un triunfo amplio para despedirse del Europeo dejándolo el examen en solo una decepción, el 26-26 (17-11) ante Montenegro deja frío a cualquier aficionado, y con la sensación de fracaso: una victoria y dos empates en seis encuentros es poco para unas subcampeonas del Mundo, que además han encajado dos correctivos inapelables ( Rusia y Dinamarca), y que ante una defensa mixta como la balcánica se viene abajo en media hora para parecer una selección vulgar en la despedida.

La primera mitad de España fue parecida por el juego al equipo del año pasado. Se jugó como debe ser, sin pérdidas, sin errores, con una defensa sólida y con buenas piernas, con relevos, con actitud. Sin problemas ante el ataque con siete de las balcánicas. Es decir, las Guerreras del Mundial. Y de ahí llegó a tener hasta ocho tantos de renta.

Luego Montenegro decidió apostar por una defensa mixta sobre Nerea Pena, para anular al peligro de la primera línea española. Y lo consiguió. Y España siguió en el 6-0 sin hacer nada para que Jaukovic lanzase con comodidad. Treinta minutos de apagón español, media hora de caos, y lo que es peor, una parte de decisiones impropias de jugadoras veteranas. Ejemplo, en inferioridad y con empate, Silvia Navarro larga y contragolpe a Carmen Martín, de 30 metros, que no alcanza la extremo y el balón se pierde con el marcador ya en la recta final y apretado. Un riesgo doble y una ocasión desperdiciada para atacar en igualdad. A toro pasado parece un riesgo innecesario.

Es un simple botón de muestra, como si las Guerreras sólo tuviesen una marcha, siempre la misma, para lo bueno y para lo malo, sin paciencia cuando el momento lo requiere, sin saber cuando toca enfriar el partido. No es nuevo, y lleva muchos años pasando, que a España le remonten, que puede pasar, pero que en ocasiones como en este martes es imprescindible que alguien lea lo que está pasando en los intangibles del juego. En este Europeo a España no le ha ido bien, y la prueba es que Silva Navarro con una parada clave (26-26) evitó la derrota y regaló 20 segundos a sus compañeras para ganar, y saltar a una posición final entre los ocho primeros. Pues eso, se falló el ataque definitivo, y primer empate de la historia entre España y Montenegro. 

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