El descenso asoma por el Emirates

‘¡Calma! ¡Calma!’, gritaba Mikel Arteta desde la banda, pero sus jugadores, pasados de revoluciones y escasos de fútbol, apenas sí podían soportar la presión antes de soltar un pelotazo. El descenso, cada vez más cerca, empieza a pesar como una sombra oscura sobre sus conciencias, y el nerviosismo y la frustración son ya una constante. Un partido más, una nueva oportunidad perdida para empezar a superar la crisis, y un nuevo encuentro en el que los gunners ni siquiera son capaces de completar los 90 minutos con 11 jugadores.

Para entender la situación por la que pasa el Arsenal, basta con saber que, en los últimos 5 partidos de Premier, en los que apenas ha sumado dos puntos, por cierto, ha visto tantas tarjetas rojas como goles ha celebrado. Un dato escandaloso que apunta directamente al estado de nervios que reina ahora mismo en ese vestuario, donde recientemente hubo incluso una pelea a golpes entre David Luiz y Dani Ceballos que habría dejado sangrando al español.

Hoy, ante el Southampton, la gran revelación de este 2020 en Inglaterra y que hoy podría haberse puesto líder, el expulsado fue Gabriel, que en apenas 4 minutos vio dos amarillas completamente innecesarias. La primera, sin ir más lejos, por desplazar el balón. Antes se habían adelantado los saints por medio de Walcott, que cumplió con la ley de los ex. La definición, en carrera y picándola en el mano a mano, fantástica.

A pesar de que los gunners consiguieron, con mucho esfuerzo, contestar por medio de un gol de Aubameyang en la segunda mitad, la prácticamente inmediata expulsión de Gabriel cortó cualquier esperanza de remontada para los londinenses, que siguen sumidos en el túnel esperando el milagro que acabe con esta crisis.

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