Kenedy y Molina dan el pase al Granada ante un orgulloso San Juan

La unidad B del Granada puso lo justo para evitar la sorpresa en Pamplona y pasar a la segunda eliminatoria de la Copa del Rey. Kenedy y Jorge Molina liquidaron el trámite, pero fue el canterano Aranda el que llamó a la puerta de Diego Martínez y el único que se salió del gris guion de partido que llevó a cabo el conjunto rojiblanco. El San Juan redujo durante los 90 minutos gran parte de la diferencia existente entre ambos clubes y a base de ímpetu, corazón y tramos de buen fútbol mereció al menos el premio del gol.

La historia del partido duró 50 segundos. El tiempo que tardó Kenedy en abrir la lata y dilapidar muchas de las esperanzas del modesto equipo navarro. El brasileño pinchó con mucha clase un envío a la espalda de los centrales locales y definió ante Tasio.

A pesar de encajar un gol nada más pisar el césped, lejos de bajar los brazos, el San Juan tiró de agallas, reclamó la pelota y por momentos miró a los ojos a un equipo de Europa League. El Granada, eso sí, encontró espacios para contragolpear y Jorge Molina finiquitó el choque en el 26’ tras un buen pase del joven Aranda. El partido del canterano fue la mejor noticia nazarí más allá del resultado. Descarado e indescifrable para la zaga del San Juan, Aranda estuvo prácticamente en todas las acciones de peligro del Granada.

El 0-2 tampoco hundió a los navarros. A los avisos de Zabaleta a balón parado siguieron buenos minutos antes del descanso que culminaron con un remate al travesaño de Enero Ezkurra.

El San Juan se dio un respiro en su empuje al volver del vestuario antes de seguir apretando al Granada. Y pudo encontrar un merecido premio y ajustar el marcador si el asistente de Hernández Hernández se hubiese percatado del claro penalti cometido por Pepe sobre Dufur. O si Arbeloa, libre de marca dentro del área, no hubiese rematado al centro de la portería en una de las últimas acciones del encuentro. Los pupilos de Alfredo Ibero acabaron desfondados pero mantuvieron el orgullo hasta el final.

A los nazaríes les bastó con ver pasar los minutos y asegurarse un triunfo obligatorio que, además, dejó constancia de las buenas maneras que apunta Aranda, sirvió para rodar a otros canteranos como Pepe, Isma Ruiz y Barcia y subir algo la autoestima de Kenedy y Jorge Molina, que aseguraron con sus goles la presencia del Granada en el bombo de la segunda ronda.

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