Koeman toca teclas

Aunque se mostró vehemente en la defensa del 4-2-3-1 después de las derrotas contra el Cádiz y la Juventus, lo cierto es que Koeman ha movido el árbol y ha tocado teclas e introducido matices en el equipo en los dos últimos partidos. Contra el Levante y la Real Sociedad se han visto ciertos cambios en el Barça que van acompañados de una mejor actitud de equipo. Si contra el Levante, el Barça generó más de 20 ocasiones de gol y no paró hasta que Messi hizo el gol, contra la Real se puso el mono de trabajo para defender el 2-1 con uñas y dientes, cuando ya no le daba el fútbol ni el físico. Un detalle significativo. Messi ganó cuatro de los seis duelos que tuvo en el partido. La foto final que colgó en Instagram, abrazado a todo el equipo, quiere ser vista desde el barcelonismo como el inicio de algo.

Koeman, pues, ha introducido matices. Para empezar, Frenkie de Jong ha sido otro jugador en los dos últimos partidos. Al holandés le han dejado meter una marcha más y, jugando sin cadenas, ha demostrado su potencial. Al partidazo, asistencia incluida, que firmó contra el Levante, se añadió el gol contra la Real, el primero que firma en los últimos diez meses. Es un jugador con mucha más iniciativa .

Además, mover a Braithwaite a la izquierda ha permitido que, por una parte, Messi cree un cuadrado con De Jong, Pedri y Griezmann en el que da la sensación de sentirse cómodo. El argentino se mueve a su aire y Pedri, un todoterreno, ocupa los espacios donde no está el argentino. El canario estuvo a punto de hacer un gol de cabeza y pisó frecuentemente el área, aunque también le dio tiempo de salvar un gol cantado. Griezmann, además, entra más en juego en una posición casi de interior en la que deja libre el carril a Dest. El francés también ha subido un punto el nivel en los últimos partidos, aunque cara a gol siga negado. La presencia en la izquierda de Braithwaite garantiza también que el equilibrio defensivo no se rompa.

El Barça ha sido también un equipo más agresivo en los últimos partidos. La presencia de Araújo, central en tremenda progresión, echa al equipo hacia delante y ha contagiado al resto. Pese al penalti que le señalaron ante Cristiano y el error de colocación en el 0-2, posiblemente fruto del estado de frustración que le había generado ese penalti, tiene presencia y no se arruga. Transmite. El de los últimos dos partidos ha sido un Barça más intenso. No ha habiado señales de vida del ritmo pastoso del Cádiz y el equipo asustado que jugó contra la Juventus. Koeman también ha mandado un mensaje con las dos sustituciones de Sergio Busquets. El mediocentro es imprescindible, pero se le hace largo el ritmo de los partidos. Interesante esa gestión del mediocentro, que todavía puede dar cosas al equipo mientras le siga el ritmo físico a los partidos.

Es pronto para decir que el Barça está recuperado. Apenas ha ganado dos partidos en casa y ha demostrado ser un equipo poco fiable. Pero nuevas cosas tácticas se vieron contra la Real y recordaron esa frase de Koeman sobre la necesaria «evolución» del equipo. Un equipo que se esforzaba, que gritaba desde la grada (la imagen de Ansu después de la entrada de Le Normand a Messi) y que se alegraba, al fin, por ganar un partido y no pone cara de estar enfadado siempre, como si no quisiera estar más en la oficina. Un equipo que disfruta con su trabajo y que luego se abraza cuando gana.

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