La saga Rooney continúa

El Manchester United ficha a Rooney. No, no es una noticia de 2004, cuando Wayne cambió Goodison Park por Old Trafford. Este jueves 17, Wayne subía una foto familiar a Instagram en la que se podía ver a su hijo mayor, Kai, firmando el contrato que le convertía en nuevo Diablillo Rojo. Junto a ellos, Coleen, la orgullosa madre y esposa del delantero, y una camiseta del United con ’10’ y el apellido Rooney a la espalda. Esa que Wayne convirtió en leyenda y ahora hereda su hijo Kai, de 11 años.

«Un padre orgulloso, Kai firmando con el Manchester United. Sigue trabajando duro, hijo». Esta frase acompañaba la publicación del ahora entrenador interino del Derby County, de la Championship inglesa. Un puesto que adoptó en un principio para alternarlo con el de jugador para, después, ejercerlo a tiempo. El siguiente paso será quitar la interinidad del cargo, algo que se aventura próximo de seguir la racha que acumula: seis partidos sin perder desde que tomó las riendas definitivas del banquillo (cuatro empates y dos victorias).

Wayne llegó con 17 años, cuando era una de las promesas más rutilantes del fútbol mundial en las filas del Everton, equipo de su Liverpool natal. En la ciudad vecina, Mánchester, se convertiría en el máximo goleador histórico del club, con 223 goles en 559 partidos, superando el eterno récord que sir Bobby Charlton ostentaba. Cinco Premier League (2006-07, 07-08, 08-09, 10-11 y 12-13), una Champions League (2007-08), una Europa League (2016-17), un Mundial de clubes (2008), una FA Cup (2015-16), tres Copas de la Liga (2005-06, 09-10 y 16-17) y cuatro Community Shield (2007, 2010, 2011 y 2016) adornar un palmarés envidiable.

En 2017, Rooney padre volvió al Everton, para irse un año después al DC United de la MLS y retornar al Reino Unido en 2019 para unirse al Derby County, donde permanece y todo apunta que será donde confirme su retirada de los terrenos de juego (todavía no lo ha anunciado de manera oficial). Como entrenador ya se ha ganado el respeto de sus jugadores y tiene una carrera por escribir. Como futbolista, su trayectoria se escribe con líneas doradas y ahora su hijo toma el relevo.

De esta manera, Kai se enfundará la elástica que ya lució en el pasado, aunque para acompañar a su padre en la celebración de sus últimos éxitos como Diablo Rojo. El mayor de los cuatro hijos de la familia era un habitual en las vueltas de honor y era solía aparecer tanto en las gradas como en los banquillos de Old Trafford mientras su padre hacía historia sobre el terreno de juego. Ahora le toca vivir su propia historia. Quiera o no, el apellido le acompañará y tendrá una enorme lupa mediática con la que lidiar. Pero eso vendrá después, ahora le toca disfrutar como el niño de 11 años que es.

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