Carolina Marín: «Sólo firmo el oro en Juegos y Mundial»

Carolina Marín afronta en 2021 un año clave en su carrera. Los Juegos de Tokio y el Mundial de Huelva se presentan como dos retos mayúsculos en ese desafío que la onubense se ha marcado de llegar a ser la más grande en la historia del bádminton. A sus 27 años, acumula un oro olímpico, tres Mundiales, cuatro Europeos… pero también sabe lo que es tener que levantarse de golpes deportivos y personales muy duros. «Cuando me lesioné la rodilla, creía que eso era lo peor que me podía pasar en la vida… hasta que luego perdí a mi padre», se sincera.

Esos momentos difíciles también son el arranque de la autobiografía que ha presentado este lunes en las charlas del Banco Santander, Santander Talks, en la que la onubense intercala pasajes de su vida, de su niñes, de su carrera… y que titula con la frase que ha sido su guía: Puedo porque pienso que puedo. «Se trata de una frase que salió en las sesiones que tenía con mi primer psicólogo y que hice mía. En muchos momentos complicados me la he repetido y revivía algo dentro de mí», cuenta.

Con esa máxima, la onubense se enfrenta a un 2021 en la que la cita olímpica y el Campeonato Mundial que se celebrará en su ciudad marcan toda su preparación. «De las situaciones negativas es de las que más aprendo y me han forjado. Me siento preparada para este año que va a ser muy exigente y muy ambicioso. Ahora mismo no firmaría un oro y una plata en esos dos torneos. Quiero dos oros», afirma.

Por eso, ya tiene la mente puesta en un inicio de temporada exigente, en el que será clave «empezar con buen pie». Apenas tendrá unos días durante la Navidad para recargar las pilas y estar con la familia porque el 3 de enero ya viaja a Tailandia, donde tendrá dos Masters 1.000 (el Yonex Open desde el 12 y el Toyota Open desde el 19) y el torneo de Maestras de este deporte, las World Tour Finals, que también se celebran en Bangkok (desde el 27) en apenas un mes. «Aunque no me guste mucho, todos los problemas que ha creado la pandemia hacen que este año haya que ir día a día, porque aún no sabemos ni qué torneos puntuarán para el ranking olímpico, pero confío en que la Federación Internacional organice el calendario», explica Carolina, que incide en que lo principal es que «acabe la pandemia cuanto antes».

Porque 2021 debe ser su año y siente que mentalmente está recuperada y preparada para afrontarlo de la manera más ambiciosa. Una fortaleza psicológica que siempre ha sido una de sus armas, aunque ella asegura que no hay más secreto que el trabajo y que el plano mental sólo es una herramienta más dentro de la preparación. «Nada sería posible sin mi equipo: entrenador, preparador, psicólogo, fisio, jefe de prensa, mánager…». Del trabajo conjunto dependerá que consiga conquistar Tokio y Huelva. Y ella puede porque piensa que puede.

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