El fútbol se va de las manos

El mundo del fútbol atraviesa momentos de desconcierto tras el vaivén que está teniendo el reglamento. Año tras año International Board está modificando las leyes del fútbol y en especial el criterio para señalar mano. Este cambió creó un gran desconcierto, pero ahora cuando muchos de los actores (jugadores, entrenadores y aficionados) parecían comprender dicha nueva norma, IFAB ha pedido a los árbitros que dejen de ser tan estrictos provocando un nuevo giro y mayor confusión. Las manos de Capa en el Real Madird-Athletic o de Ramos en el Eibar-Real Madrid son una muestra de este cambio. Lo que hace unos meses se consideraba penalti e intervención asegurada del VAR, se ha pasado a considerarse legal o gris, lo que impide la rectifican de la tecnología. Desde que el 23 de noviembre IFAB lanzase aquel comunicado, los penaltis por mano han caído casi en el olvido en España.

Desde hace un par de temporadas, los árbitros para dictaminar mano tienen que atender diversos factores: si es una posición natural o antinatural, si ocupa un espacio, si es voluntaria o no, si está por encima del hombro o si genera una ocasión o gol. Sin olvidar la complicación que trae que ya sea de rebote. Con dicho juicio se llevó a que casi toda mano se considerase infracción (algunos equipos tiraban a los brazos de los rivales dentro del área para que les pitasen penalti). Prueba de ello fue récord de penas máximas señaladas la temporada pasada. Fueron pitadas 149, de los cuales 48 (32,2%) fueron por mano. La tendencia continuó esta temporada y al alza. Hasta el 23 de noviembre, el 33,33% de los penaltis señalados fueron por dicho motivo, según datos de Opta. Pero dicho día International Board anunció que había que seguir aclarando dicho concepto y pidió a los árbitros que tuvieran en cuenta a la hora de dictaminar si un brazo estaba ocupando un espacio o en posición natural en relación con el movimiento que estén haciendo. Es decir, habría que atender si la mano de Capa es natural en cuanto a la caída y la velocidad que va o si la de Ramos lo es tras dar un salto y estar girando. Eso consideraron en el campo los árbitros y sus compañeros en el VAR.

Este mensaje de IFAB ha llevado a que desde entonces solo se hayan pitado tres penaltis por mano. Tres en 42 partidos. En dicho tiempo se han señalado un total de 16 penas máximas lo que supone que un 18,75% por mano. Casi la mitad de las que se señalaron en el primer tercio de la temporada. Pero para hacer más el cambio de criterio hay que acudir a las intervenciones del VAR. Son ellos los que tienen que entrar siempre y cuando se produzca un error claro y manifiesto y con esta matización por parte de IFAB hace más complicado que se dé. El VAR hasta la décima jornada (terminó justo el mismo 23 de noviembre) entró en 12 acciones de mano. De 48 intervenciones, 12 fueron dicho motivo. Esto supone que el 25% de las irrupciones de la herramienta servían para corregir a sus compañeros por no aplicar correctamente el criterio de la mano. Tras la nota de IFAB se han producido diez intervenciones del VAR, ninguna por dicho motivo. Solo por fueras de juego o entradas con las piernas o agarrones…

Las manos ya no son tan manos. O por ahora. Y esto ha provocado desconcierto. Así lo reconocen los protagonistas de este deporte, que son los futbolistas. «Sinceramente no lo tenemos claro. Hay jugadas en las que se pitan y jugadas en las que no. No sabemos claramente el criterio, en qué se basa. Creo que se debería aclarar tanto a favor como en contra, porque lo jugadores estamos en entredicho», aseguraba Carvajal ayer al ser preguntado por el posible de Ramos. Mendilibar también apuntó a ser mar de dudas respecto a la norma: «No tenemos ni idea, está semana ha habido unas cuentas manos y no sabemos cuándo se puede pitar y cuando no. Hoy se ha tomado la decisión en 20 segundos cuando normalmente están dos o tres con imagen lenta, imagen rápida, de una cámara, de la otra. Se ha visto que le ha dado en la mano, el mismo Ramos ha comentado que le ha dado en la mano, pero como no sabemos cuándo se pita y creo que los árbitros tampoco». Un debate al que se ha sumado Koeman: «No entiendo el criterio de los árbitros. Pero me quedo con lo que dije el día del Madrid. Hay cosas que no se pueden entender. Si preguntas incluso a diez personas de Madrid, nueve dicen que sí. Pero el árbitro decidió no pitarlo». Con tanto cambio en el reglamento ni los propios futbolistas saben cómo acertar.

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