El Dortmund ansía la vuelta de Haaland

Sigue sin convencer el Borussia Dortmund de Edin Terzic. Una semana después de destituir a Lucien Favre, el BVB pasó a octavos de final de la Pokal tras imponerse por 0-2 al Braunschweig de la segunda división de la Bundesliga, pero sigue lejos de convencer. Los tantos de Mats Hummels y Jadon Sancho fueron suficientes para pasar el parón invernal vivo en las tres competiciones y asegurar la paz navideña en el oeste de Alemania, muy a pesar de los recientes varapalos en liga que le sitúan quinto a un total de ocho puntos del Bayern, líder.

La vida sin Erling Haaland siempre es más difícil. Lo sufren en Dortmund, donde esperan que el astro noruego esté plenamente recuperado de su desgarro muscular cuando vuelva la Bundesliga a principios de enero. Sin él y sin Yousouffa Moukoko, baja por unas molestias, el Borussia fue mejor desde el inicio, eso sí, sin desprender demasiado peligro frente a un Braunschweig inferior en todos los aspectos. Tuvo que ser un tanto de Hummels tras una acción a balón parado el que decantase la balanza a favor de los negriamarillos.

Estuvo a punto el Braunschweig, en varias ocasiones, de sacar provecho de la flaqueza del BVB en defensa, pero no fueron capaces de materializar las escasas ocasiones que tuvo. Marcel Bär fue el que más cerca estuvo de poner en serios apuros a los de Terzic, a los que esta vez sí acompañó la suerte ya que el disparo del futbolista del Eintracht se chocó en el travesaño. Finalmente, el Dortmund defendió la ventaja, sentenció el choque con el segundo de Sancho en el último suspiro y se despidió a las fiestas navideñas consciente de que, además de poder volver a contar con Haaland, tiene que cambiar muchas cosas si quiere pelear por plata.

El que tendrá que luchar por no descender, es el Schalke. Suma 29 encuentros consecutivos en la máxima competición alemana sin ganar, pero fue capaz de despedir el año con un triunfo frente al Ulm, de la cuarta división alemana que, también, le metió en octavos de la Pokal. Suat Serdar y un doblete de Benito Raman fueron suficientes para imponerse por 1-3 a un gris Ulm en el que Johannes Reichert, al menos, pudo maquillar el resultado desde los once metros en los compases finales. Es el primer triunfo de Huub Stevens, sucesor de Manuel Baum en el banquillo de un Schalke en crisis absoluta.

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