Yo siempre querría un Lucas en mi equipo

En el Madrid que yo mamé de niño, había un centrocampista llamado Ángel (onubense, pero criado futbolísticamente en Salamanca), que era clave en el equilibrio en aquella medular magnífica completada por Stielike y Del Bosque. En la era de los Galácticos gente como Míchel Salgado, Makelele o Helguera eran necesarios en el equilibrio ecológico de un equipo de por sí desequilibrado por la acumulación de estrellas. Y Di María hizo ese papel en la conquista de la Décima. Siempre hay un jugador multiusos que arregla averías cuando el entrenador le llama a filas.

Ese es el caso de Lucas Vázquez. Pero con un añadido a su favor. En contra de lo que dicen sus haters tuiteros, tiene calidad, es listo como pocos tácticamente y aprovecha cualquier rendija que deja el enemigo. Zidane tiene en el gallego (ojo, sólo tiene 29 años y le quedan tres o cuatro cursos a tope) un lateral derecho bastante competente (al estilo Navas y Juanfran), un extremo notable y un jugador de equipo sobresaliente. Hace piña en el vestuario incluso en sus tiempos de prolongada suplencia. Es el alumno ideal. El compañero adecuado. Y en Ipurua jugó de lujo. Un canterano deluxe.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *