Los Nets mandan un aviso a la NBA destrozando a los Warriors

Se esperaba mucho de estos Nets. Es sólo el principio, pero empiezan a responder. La temporada pasada vimos muy poco a Kyrie Irving y nada a Kevin Durant. El equipo llegó a la burbuja de Florida, pero no duró mucho en ella. Y Steve Nash cogió el mando con Jacque Vaughn, Mike D’Antoni, Amar’e Stoudemire e Ime Udoka y todo cambia. Una nueva temporada empieza y los dos mejores jugadores de la plantilla ya están disponibles a pleno rendimiento, queriendo demostrar por qué son de los mejores en sus respectivas posiciones. Ante los Warriors de Steve Kerr, donde Nash trabajó en su día como ayudante de desarrollo de la plantilla, el equipo hegemónico lo fue un poco menos

Sin Draymond Green, recuperándose de una lesión que se le juntó con el coronavirus, sin Klay Thompson, roto gravemente por segunda vez… Era complicado y se demostró. No están para competir a este nivel. Era el debut de James Wiseman, el número dos del Draft 2020, y el chico lo intentó pero nada salía. Wanamaker, Oubre, un combativo Juan Toscano-Anderson, Bazemore o el inefable Wiggins probaban y probaban. La defensa de los Nets les aniquiló y ellos tampoco encontraron más soluciones que las de ver pasar el tiempo. 

Para Kevin Durant era quizá más importante el verse bien. Eran los Warriors, cómo no iba a querer lucirse. El último equipo con el que había jugado un partido oficial en la NBA, allá por junio de 2019, era el que iba a comprobar que la grave lesión que sufrió en aquellas Finales ante los Raptors es agua pasada

Fue Durant el que empezó de mejor manera. Triple, una acción de mérito poniéndola por encima de dos defensores, desde más lejos y desde más cerca, etc. El repertorio completo. Estaba sacando el catálogo como el trabajador de una agencia de viajes. El tema es que este trayecto no lo hace sólo un operador, lo hacen al menos dos. Y Kyrie Irving no quería ser menos. Era un goteo, un continuo. Los dos se unían en una fusión que ni la de los hermanos Derrick y sacaban de punto muy pronto a los Warriors. En once minutos ganaban por veinte (37-17). Las acciones plásticas de Oubre eran un bálsamo muy poco placentero para Kerr, que veía a sus jugadores pisoteados nada más entrar en la cancha. 

Hubo una leve reacción en el segundo acto, pero fue en vano. Gustó Toscano, el mexicano, tanto en comparación con sus compañeros que empezó como titular después del descanso. Pero no forma parte más que del anecdotario. Curry tiraba del carro, pero su partido es un buen ejemplo: 20 puntos, máximo anotador, pero con un 33% de acierto en los tiros y un muy mal 2/10 en triples. Wiseman tampoco estuvo lúcido, maquilló su actuación para dejarla en 19 puntos con cuatro buenas acciones en el último cuarto.

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