Las tarifas del agua varían casi un 500% según la ciudad donde se vive

Un estudio realizado por FACUA-Consumidores en Acción a partir del precio del agua en 57 ciudades españolas ha resuelto que el precio del consumo del agua puede variar en un 480% según la ciudad donde se resida. El estudio ha tomado como referencia todas las capitales de provincia y comunidades autónomas, Ceuta, Melilla, Gijón, Jerez de la Frontera y Vigo, por contar estas tres últimas con una población superior a la de sus capitales de provincia.

Ceuta es la ciudad donde el agua tiene un precio más caro y, tras ella, se sitúa Murcia. A partir de ahí entra en juego uno de los principales factores que diversifica el precio del fluido, el calibre del contador. Para contadores de 13 mm, Valencia, Alicante y Palma se situarían en los siguientes puestos del ranking. Por su parte, para contadores de 15 mm, la tercera posición es para Santa Cruz de Tenerife, seguida de Valencia, Huelva y Alicante.

Por debajo, la ciudad donde es más barato el consumo de agua es León. Le siguen, para un consumo de 9 m3, Palencia, Soria, Oviedo y Orense. Además, en 2020, 36 de las ciudades analizadas no ha variado sus tarifas respecto al año pasado y solo Murcia las ha bajado. Albacete, Logroño, Mérida, Palencia y Bilbao son las ciudades donde este aumento de los precios se ha producido de forma más significativa.

La investigación de la organización de consumidores plantea dos modelos: viviendas de tres personas con un consumo mensual de 9 o 13 m3 y con un contador de calibre 13 o 15 mm. Las variaciones de precio pueden suponer hasta 278,50 euros al año de diferencia para el consumo de 9 m3 de agua, mientras que en caso de que el consumo ascienda hasta 13 m3, la diferencia se dispara hasta los 329,43 euros.

Albacete, Castellón, Gerona, Granada, Guadalajara, Huelva, Huesca, Madrid, Valencia y Santa Cruz de Tenerife emiten tarifas distintas según el tamaño del contador, algo que FACUA cuestiona al no existir razones técnicas que lo justifiquen.

Sistema equitativo

FACUA reclama que se tenga en cuenta el consumo por hogares según el número de personas que residen en ellos para valorar “de forma apropiada” si se hace un consumo correcto del agua o si, por otro lado, “se produce un consumo excesivo”.

La organización reclama que debería ser más caro el agua en caso de que se produzca un despilfarro, de tal manera que las tarifas serían “equitativas para la ciudadanía y premiaría el ahorro del bien”.

Sin embargo, hay ciudades que ya ofrecen algún tipo de descuento cuando residen muchas personas en un mismo inmueble. Incluso, el Canal de Isabel II ha ofrecido bonificaciones a las personas afectadas por los ERTE. La única ciudad que modifica su tarifa en caso de que el consumo sea inferior al 10 m3 mensuales es Sevilla.

Por último, la asociación de los consumidores reclama una nueva regulación que haga frente al corte del suministro de agua para que las personas que se encuentran en situación de riesgo puedan disponer del “mínimo vital”.

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