Las primeras vacunas ya están en España: así será hoy el reparto

La vacuna de Pfizer-BioNTech contra el coronavirus ya está en España y será próximamente enviada a las residencias. Concretamente, a las 7:30 de la mañana un camión ha llegado ya al centro logístico de un pueblo de Guadalajara, con la protección policial de su lado. Desde allí, el centro que tiene la farmacéutica en España, saldrán ya hacia Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla.

Se espera que a lo largo del día llegue a esas comunidades y que se suministren a los 50 centros ubicados en el resto del país a lo largo de la madrugada de mañana para ser ya administradas. El primer camión salió este pasado 25 de diciembre desde la localidad belga de Puurs y cruzó la frontera de Hendaya para pisar suelo español. Desde ahí, ha sido escoltado por dos vehículos de la Ertzaintza.

Ese primer cargamento ha pasado la noche en el cuartel de la Guardia Civil de Lerma, es lo único que se conoce. Para evitar posibles robos, el Gobierno ha mantenido en secreto los itinerarios, destinos, modo de distribución o el dispositivo policial empleado. Sí se ha podido comprobar que no era un camión muy grande y que ha estado en un recinto policial preservado por la Guardia Civil.

Un proceso muy concreto de conservación y distribución

Como producto valioso sanitario que es, tiene todo un proceso meticuloso de actuación para conservar la vacuna en buen estado durante el desplazamiento. El método de descongelación es lo que más ha mantenido ocupadas a las enfermeras en las últimas semanas.

“Viene en camiones que la han de mantener ultracongelada entre los -90 y -60 grados. No debe moverse y no puede ser golpeada. Después hay que descongelarla en una cámara que esté entre dos y ocho grados durante seis u ocho horas, y cuando sacas el vial has de atemperarlo. Su reconstitución (no es una vacuna que venga preparada) es lo más difícil porque hay que tener mucho cuidado de no agitarla”, explica a El Mundo María Rodríguez Herrera, la coordinadora de equipos de enfermeras de Segovia.

Las enfermeras han estado durante el último mes recopilando todo tipo de información, gracias a unas guías técnicas publicadas por Pfizer y al protocolo definitivo que les llegó hace unos días. La propia Rodríguez destaca que han formado grupos formados por una enfermera, un auxiliar y un administrativo para que puedan ir desplazándose a administrar la vacuna.

Incertidumbre y sorpresa en algunos colectivos

“Ha habido que acelerar la formación de los equipos, captar a las enfermeras…Se estaba trabajando para enero y la evolución de la pandemia lo ha acelerado todo pero se podían haber mantenido las fechas. Se podían haber tomado medidas más radicales para controlar la movilidad y dar tiempo para preparar todo lo relativo a una vacuna que es distinta”, explica José Antonio Forcada, presidente del Consejo General de Enfermería, lamentando en El Mundo una “mala organización”.

Por su parte, en las residencias también ha generado sorpresa la rapidez con la que se ha producido todo. Por ejemplo, en la residencia El Vergel, de Navarra, se encontraron de repente con que recibirían dosis ya este domingo. “Pensamos que tardaría unos meses, que sería en mayo o en abril, que ya iríamos viendo, pero de repente me llaman y me dicen que el domingo a las cuatro y media”, comenta Patxo, voluntario de 70 años, al medio, también dudoso con los efectos secundarios.

“Quizás deberían ponérsela antes los políticos. El personal sanitario que también está en la primera tanda, es imprescindible y nosotros estamos muy mayores. Sin embargo, los políticos…”, bromeaban también en la misma residencia, de manera que, a escasas horas para el suministro de la vacuna, no hay mucho convencimiento aún.

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