Un tsunami de 40 metros golpeó el Mediterráneo oriental hace 9.000 años

Un tsunami es una ola o serie de olas que se producen en una masa de agua al ser empujada violentamente por una fuerza que la desplaza verticalmente. Puede ser generado por terremotos, volcanes, explosiones de gran magnitud o derrumbes costeros o subterráneos, y sus consecuencias pueden ser devastadoras.

Este fenómeno es relativamente común a lo largo de la costa oriental del Mediterráneo, ya que los registros hablan de un tsunami por siglo durante los últimos seis mil años, aunque los de fechas anteriores están menos definidos.

Altura de 40 metros

Ahora, un estudio realizado por Gilad Shtienberg, de la Universidad de California San Diego, sugiere que un paleo-tsunami masivo, con una altura de hasta 40 metros, barrió la costa del Mediterráneo oriental hace 9.000 años y borró la huella humana durante siglos en dicha zona.

Para llevar a cabo esta investigación, se han analizado sedimentos obtenidos por excavación submarina y perforación de pozos cerca del antiguo asentamiento de Tel Dor, situado en el actual Israel. Esta ciudad estuvo ocupada desde el periodo Bronce Medio II (2000-1550 a. C.) a través del período cruzado.

Caparazón marino

Se creó un modelo digital de Tel Dor a través de técnicas de teledetección fotogramétricas. Así, los expertos hallaron un caparazón marino abrupto y una capa de arena con una edad de restricción hace 9.910 a 9.290 años, en medio de una gran capa de humedales antiguos que abarca desde hace 15.000 a 7.800 años.

Por ese motivo, los autores del estudio estiman que la ola viajó tierra adentro de 1,5 a 3,5 kilómetros, y su altura fue de 16 a 40 metros. Shtienberg explicó que «nuestro proyecto se enfoca en reconstruir el clima antiguo y el cambio ambiental durante los últimos 12.000 años a lo largo de la costa israelí; y nunca soñamos de encontrar evidencia de un tsunami prehistórico en Israel».

Diferencia de 4 kilómetros

«Los estudiosos saben que a principios del Neolítico, hace unos 10.000 años, la orilla del mar estaba a 4 kilómetros de donde está hoy. Cuando cortamos los núcleos en San Diego y comenzamos a ver una capa de concha incrustada en el paisaje neolítico seco, sabíamos que habíamos ganado el premio gordo», añadió el experto.

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