Lo que podrás hacer (y lo que no) después de vacunarte

Hoy comienza la vacunación contra el coronavirus en España y la gran mayoría de países de la Unión Europea (UE). Como el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, no se ha cansado de decir, “las vacunas son el principio del fin, pero no acabarán por sí mismas con la pandemia de forma inmediata”. Por lo tanto, el inicio de la inmunización no debería alterar el modo de vida que hemos tenido que llevar a cabo durante 2020, aunque sí se podrán ir levantando poco a poco las medidas.

Por desgracia, el aumento de contagios en todo el mundo durante el mes de diciembre pronostica una tercera ola en los primeros meses de 2021. La coexistencia del SARS-CoV-2 con los peores meses de la gripe junto con las actitudes ciudadanas durante los festejos navideños provocarán, previsiblemente, una situación con la que las vacunas no podrán todavía lidiar.

Pocas vacunas todavía

Por el momento, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) solo ha autorizado el uso de emergencia de la vacuna de Pfizer/BioNTech. Por su parte, en Estados Unidos, también se ha aprobado el empleo del antídoto de Moderna. Esto significa que la cantidad de dosis con permiso para ser administradas no cubren, todavía, las necesidades de una población mundial arrasada por una pandemia que ha generado casi 80 millones de contagios y cerca de 1,8 millones de víctimas. En España, desde mañana, 28 de diciembre, hasta el 12 de marzo, se recibirán de forma periódica remesas de vacunas cada lunes.

Por lo tanto, se han creado órdenes de prioridad para recibir las dosis, dando preferencia a los grupos sociales más susceptibles de contraer la enfermedad. En España, por ejemplo, son los ancianos que habitan en residencias y todos los trabajadores sanitarios de estos centros los que tendrán acceso primero a una vacuna que, según su fabricante, puede llegar a administrarse en dos dosis. Es el caso del fármaco de Pfizer/BioNTech, que precisa de la vacunación de dos dosis con un intervalo de 21 días entre ellas. No obstante, la inmunidad no se completa hasta pasados unos siete días de la última inoculación.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha estimado entre 15 y 20 los millones de residentes en España que habrán sido vacunados en el mes de junio. Esto equivaldría a entre el 31% y el 42% de la población, muy lejos todavía del 70% que garantizaría la inmunidad de rebaño ante la enfermedad.

Otro aspecto desconocido en cuanto a las vacunas es el tiempo de inmunidad que podrán garantizar. Por el momento, sabemos que impide el contagio de la enfermedad, pero no se conoce si frena la transmisión, es decir, si aun estando vacunado sería posible contagiar a personas que no lo están.

Medidas de protección individual

Por todo ello, las instituciones sanitarias siguen recomendando seguir con todas las medidas de protección personal utilizadas durante toda la pandemia: distancia de seguridad, lavado frecuente de mano, ventilación de espacios y utilización de mascarillas. Además, no será posible ver grandes aglomeraciones ni festejos hasta, como mínimo, pasado el mes de junio, cuando, según el ritmo de vacunación, quizá se reduzcan las medidas en esta dirección. Las multitudes, más aún sin poder garantizar que las personas estén vacunadas o sean inmunes a la enfermedad, no son amigas del virus ni de la transmisión comunitaria.

Las vacaciones de verano, si bien se plantean de forma diferente a las de 2020, seguirán teniendo limitaciones. Habrá países que exijan pruebas diagnósticas en sus fronteras, una cartilla de vacunación o, incluso, lugares que continúen con las entradas prohibidas. Además, los aforos de los establecimientos permanecerán, en parte, restringidos, para evitar los contagios entre personas no vacunadas.

Vida cotidiana

Muchas empresas han apostado por el teletrabajo durante la pandemia para evitar posibles contagios entre sus empleados. De esta manera, no solo se han evitado las aglomeraciones en los puntos laborales, sino que las carreteras y el transporte público también han estado menos transitados. Las medidas en este último seguirán vigentes, al menos, hasta el otoño.

La socialización con otras personas es uno de los aspectos que más está costando sobrellevar a la población. Los besos y los abrazos no son recomendables hasta que no se garantice la inmunidad de rebaño aunque, si el grupo más cercano está vacunado, puede que poco a poco se vaya haciendo más habitual recuperar estas muestras de cariño. Sin embargo, lo que hemos aprendido de la pandemia es que todas las precauciones son buenas y, en esta dirección, los especialistas recomiendan mantener puesta la mascarilla aún en estos ámbitos y condiciones.

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