La venganza de Mirotic en uno de sus mejores partidos con el Barça

Nikola Mirotic se sacó la espina. El Clásico con el que se ha cerrado este espeluznante 2020 para Madrid y Barça en la Liga Endesa (82-87) ha supuesto la esperada venganza de Mirotic, descafeinada al hacerlo en un WiZink Center que no le pudo apretar porque estaba vacío. Su actuación evidencia la buena sintonía de este Barcelona y que estamos ante uno de los mejores jugadores de Europa en la actualidad. 

26 puntos (2/3 en tiros de tres, 7/10 en tiros de dos y 6/ en tiros libres) a los que sumar 10 rebotes, siete defensivos y tres ofensivos, 1 robo y 1 tapón para un total de 41 de valoración. Es lo que consiguió en los 26 minutos que estuvo este domingo en la cancha madrileña. No sólo fue el mejor del partido, con esto consiguió alzarse como MVP de la jornada 16 de la Liga

Con Brandon Davies fuera por lesión y los pocos minutos con los que Artem Pustovyi cuenta en partidos de esta entidad, turno para ver a Mirotic como multiusos. En los primeros compases volvió loco a Usman Garuba, al que Laso tuvo que quitar viendo que no podía con el de Podgorica, y luego hubo fases en las que también superó a Trey Thompkins y sacó de sitio a Walter Tavares. Una actuación redonda para que su equipo le quitara el invicto liguero al Real Madrid, que pese a ello continúa como líder. 

Ante el Madrid, mejor 

Desde que regresó de la NBA para unirse a las filas del Barcelona, el archienemigo del equipo en el que se había formado, la animadversión de los seguidores del Real Madrid hacia Nikola Mirotic ha decrecido más bien poco. Al ala-pívot, como comprobó las dos primeras veces que pisó el Palacio como azulgrana, le ha pesado. En la SuperCopa 2019 su equipo no pudo hacerse con el triunfo. En la ida de la fase regular de la Euroliga 2019/20 anotó con regularidad pero falló en acciones decisivas. Ambos partidos, con derrota para el Barcelona. Esta temporada Madrid y Barça ya se habían medido, en la Euroliga, pero fue en el Palau Blaugrana y el ’33’ fue baja porque el protocolo no le permitía jugar tras haberse contagiado de COVID-19. Este 27 de diciembre pudo celebrar haber hecho un partidazo en una tierra que ya le es hostil. 

No es, sin embargo, su mejor partido con el Barcelona. La temporada pasada, en la jornada 4 de la ACB, llegó hasta los 43 de valoración en un partido contra el Valencia Basket. Lejos queda también su mejor partido como profesional, para lo que hay que viajar a la temporada 2012/13 y verle enfundado en la camiseta blanca: 46 de valoración en casa del Valladolid. No se acercan al récord absoluto de valoración de la ACB, conquistado por el lituano Arvydas Sabonis en un Ourense-Madrid de 1995.

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