Varane ya no es de cristal

Varane, que arrastraba el sambenito de jugador frágil, ya no es de cristal. El central madridista es el segundo jugador más utilizado por Zidane este curso, con 1.800 minutos, sólo superado por Courtois, que lo ha jugado todo (1.890′). El francés acumula el 95% de los minutos posibles, a los que cabe añadir 460′ disputados con Francia en los distintos parones internacionales de los primeros meses de la temporada. A falta de encontrar la regularidad en su juego, los recurrentes problemas físicos son historia para Varane.

De hecho, es de los jugadores con mayor presencia sobre el césped de las cinco principales ligas europeas esta campaña: es el 11º con más minutos disputados de entre los equipos de España, Francia, Alemania, Italia e Inglaterra, el 7º si sólo se tienen en cuenta los futbolistas de campo. En ese segundo grupo, en España, sólo le supera el sevillista Diego Carlos, con 20 minutos de ventaja sobre el defensor francés.

Además, está en el Top-10 de los jugadores que más minutos han disputado durante 2020, a nivel mundial: 4.303′, sólo superado por Lukaku, Bruno Pacheco, Bruno Fernandes, Messi, Rubén Dias y Maguire; el central del United lidera la tabla con 5.015 minutos, el único que rebasa la barrera de los 5.000.

Nada que ver con sus primeros años como jugador recurrente en los onces titulares del Real Madrid: en la temporada 2013-14 se perdió 24 partidos, fruto de una rotura de menisco al final del curso 2012-13 que le dejó serias secuelas; en la 2015-16 fueron otros once encuentros; en la 2016-17, otros 17 partidos debido a seis lesiones diferentes; y en la 2017-18, otras cuatro dolencias que le dejaron fuera seis duelos. En la 2018-19 apenas se perdió cinco partidos por dos lesiones y en la campaña pasada, la 2019-20, un solo encuentro de baja por un traumatismo. Una evolución esperanzadora para Varane, que a sus 27 años ha encontrado su plenitud física.

Recuerdos de Mánchester

Ahora le falta afinar su juego, todavía lastrado por aquellos errores ante el Manchester City en la Champions del curso pasado, de los que se hizo plenamente responsable: «Quiero dar la cara porque esta derrota es mía, la tengo que asumir. Lo habíamos preparado bien, pero los errores se pagan. Estoy triste». Este curso, se ha visto al francés dubitativo, sobre todo cuando Ramos no ha estado para acompañarle en el centro de la zaga.

El último ejemplo, ante el Granada en Valdebebas, cuando regaló un balón a los 20 segundos de partidos que por poco no acabó en el 1-0 para el equipo nazarí. Cuenta Varane con la absoluta confianza de Zidane para encauzar esa situación y volver a su mejor punto de forma; una confianza que es mutua, pues el regreso del marsellés al banquillo blanco fue lo que decantó la balanza para que Varane se quedase en el Madrid, tras las dudas que surgieron en él durante el curso 2018-19.

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