Aprobados y suspensos del Sevilla: La ley de Ocampos

Lopetegui no miró de reojo al derbi y tiró de su once de gala para medir sus fuerzas al Villarreal. Cedió el balón, su equipo volvió a dar un voluntario paso atrás con el marcador a favor pero esta vez apareció la pegada. Ocampos y En Nesyri fabricaron una contra de oro que cerró el envite.

Bono: Buenas apariciones cuando el Villarreal apretó en el segundo tiempo. Lanzó dos manos decisivas ante Pedraza y Chukwueze. 

Jesús Navas: Quizás no está aún en su mejor momento físico, pero fue suficiente para frenar las acometidas de Moi, primero, y Yéremi, después, por ese costado. Menos presente en ataque.

Koundé: Controló bien las situaciones que hubo a su alrededor. Firme por alto pese al peligro del Villarreal en sus jugadas ensayadas.

Diego Carlos: Disfrutó de las mejores ocasiones del Sevilla en el primer tiempo apareciendo en el área rival en dos acciones de estrategia. Atrás, fue providencial al ganar la partida a Fernandi Niño en la acción que supuso el contragolpe del 2-0. Toda una demostración de fuerzas.

Acuña: Bien atrás y valiente en ataque cuando pudo lanzarse a la contra. Da mucho al equipo de Lopetegui y fue otra vez uno de los mejores sobre el césped.

Fernando: Vio la quinta amarilla y no estará ante el Betis el sábado. Quizás eso condicionó el resto de su duelo, cediendo algunos lances en el segundo tiempo que motivaron algo de desequilibrio con el 2-0 ya a favor.

Jordán: Incansable y valiente en la creación. Nunca se escondió y no era sencillo en un contexto en el que su equipo tenía muy poco el balón.

Rakitic: Funciona a base de altibajos. Ni fue demasiado importante a la hora de sostener ni llevó la batuta del equipo cuando había que calmar el juego teniendo el balón. Otra actuación repleta de dudas por parte del croata.

Suso: Pocos detalles del gaditano, aunque hizo daño con algún recorte por ese flanco derecho en el primer tiempo.

En Nesyri: No estaba firmando un duelo con demasiado protagonismo, pero esa carrera al espacio es marca de la casa. Ahí explotó su potencia y supo definir con calma. Fue la acción que invitó a su llegada a Nervión hace un año.

Ocampos: Es vitamina en este Sevilla y volvió a serlo en una cita en la que anotó de penalti y después asistió a la perfección a En Nesyri en el 2-0. Es tan decisivo en este equipo que da igual si juega por la derecha o por la izquierda. Su pundonor marca las diferencias y su calidad daña a cualquier rival.

También jugaron:

Munir: Alguna aparición sin éxito en el área. Buscó los espacios a la contra.

Óliver: Dio más pausa al Sevilla cuando el equipo recuperaba el balón. Gestionó bien las necesidades de su equipo con una movilidad clave para condicionar la salida de balón del adversario.

Gudelj: Pocos minutos, prefirió no arriesgar demasiado por estar apercibido.

De Jong: Sin apenas intervenir en los últimos minutos.

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