Suárez y a sufrir

El Atlético ganó al Getafe gracias a un gol en una jugada a balón parado. Tuvo un buen inicio de partido, marcó y luego desapareció. En el segundo tiempo apenas llegó a la portería de un Getafe que rozó el empate. El líder sufrió mucho y respiró aliviado cuando el colegiado pitó el final.

El Atlético fichó a Luis Suárez por jugadas como la del 1-0. El uruguayo remató perfectamente de cabeza en una jugada a balón parado, en un magistral envío de Carrasco. La falta finalizó con el primer tanto rojiblanco, el octavo en el campeonato de Luis Suárez, aunque eso no supuso, ni mucho menos, que el Getafe se entregara. Todo lo contrario. El encuentro había sido de color rojiblanco hasta el gol, con el Atlético manejando la pelota con criterio, abriendo campo por la derecha con Vrsaljko y por la izquierda con Carrasco. Tuvo la posesión y una ocasión clara mediante un disparo al palo de Lemar. El francés, ya titularísimo en estos últimos partidos, volvió a moverse entre líneas para conectar con João Félix y Luis Suárez.

El Getafe despertó con el gol en contra y se estiró hacia el área de Oblak. No mordió el equipo de Bordalás como lo ha hecho en otras ocasiones ante el Atlético. Se situó alejado de su área, pero no realizó una presión asfixiante a su rival. El Getafe, con Ángel y Mata arriba, empezó a crear daño, casi siempre por la izquierda, buscando la espalda a Vrsaljko. El croata jugó hace unos días en Copa, pero el último partido con exigencia fue el 11 de marzo ante el Liverpool, donde entró en la prórroga. La sanción de Trippier le dará minutos.

Pudo empatar el Getafe con un remate a bocajarro de Etxeita que se marchó fuera. Esa acción sirvió de aviso a un Atlético que dejó pasar el tiempo hasta llegar al descanso, pues se encontró más espeso, con menos peso de sus jugadores importantes en el partido. El conjunto azulón, con Cucurella muy insistente, fue de menos a más y al equipo del Cholo le vino bien el parón.

La reanudación ofreció un panorama similar, con el Atlético agazapado y el Getafe insistiendo en busca del gol del empate. Volvió el equipo de Bordalás a profundizar a través de Cucurella, un jugador de perfil del Atlético, peleón, sin dar ningún balón por perdido y muy bien dotado técnicamente. El equipo rojiblanco pasó unos minutos donde su principal preocupación fue guardar el sitio y no pasar demasiados apuros. Se marchó Vrsaljko en el minuto 56, puesto que no está todavía para muchos trotes. Marcos Llorente pasó a ser el carrilero derecho y Saúl ocupó el interior, primero por la zona derecha y luego por la izquierda. Marcos Llorente ocupó una posición que es de las pocas que le faltaba mientras que Saúl, que ha perdido su condición de fijo en el equipo, intentó darle piernas al equipo, como suele decir el técnico del Atlético.

Simeone empezó a pedir a los suyos que salieran de su parcela, puesto que el equipo rojiblanco se encerró cada vez más en su campo. El Getafe remató dos veces por medio de Mata, una de cabeza y otra mediante un tiro lejano. El Atlético no cazó ninguna contra y Simeone movió el banquillo a falta de veinta minutos: salió João Félix, que hizo un gris encuentro, y entró Correa. Y Lemar se marchó para dejar su sitio a Torreira. El uruguayo se colocó de pivote por delante de la zaga de un Atlético cada vez metido más atrás. A falta de diez minutos Luis Suárez dejó el campo y salió Giménez, convertido en carrilero derecho. El partido fue un sufrimiento para el Atlético, parapetado delante de Oblak. Un equipo rojiblanco de los viejos tiempos. Ganó y se va como líder al final de este 2020, pero hizo uno de los peores partidos en este ejercicio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *