Adiós al año del virus de las lesiones

Se acabó. Por fin nos despedimos de un año para olvidar en todos los sentidos, en el que se han perdido millones de vidas en todo el mundo por culpa de un maldito “bicho” que seguramente no olvidaremos nunca, pero que con la llegada de la vacuna en estas navidades parece que se empieza a ver la luz al final del túnel. Y, en el terreno deportivo, a esos aires de ilusión y esperanza se aferra la UD de cara al 2021 para poner remedio a su particular vía crucis este año como han sido las lesiones que no han cesado a lo largo de todo el 2020.

Se marcha un año preocupante, complicado y largo, sin duda, para un Pepe Mel que ha tenido que hacer auténticas virguerías a lo largo de todo este 2020 para confeccionar un once titular de garantías cada fin de semana. Las estadísticas no mienten y de los 21 partidos que disputaron los amarillos correspondientes a la temporada 2019/2020 en este año natural, el técnico madrileño no pudo repetir nunca la misma alineación por diferentes circunstancias, al igual que le ha ocurrido en los 19 encuentros que se han celebrado en esta primera vuelta del curso 2020/2021. Y no por su elección, ya que el preparador, al ser preguntado en varias ocasiones en las ruedas de prensa telemáticas ha respondido que le ha sido imposible dar continuidad a un estilo debido a las dificultades que ha venido sufriendo en forma de lesiones musculares, sobre todo en este segundo tramo del año.

Más de la mitad de la plantilla ha tenido que pasar ya por la enfermería. Hablamos de al menos 16 futbolistas, entre profesionales y jugadores del filial que están en la dinámica del primer equipo, han tenido lesiones de todo tipo desde que comenzara el curso, dejando a un lado las operaciones de quirófano del ya recuperado Ale Díez, que ha estado tres meses de baja por una fractura de Jones en el quinto metatarsiano del pie izquierdo, y la reciente y desgraciada de Cristian Cedrés con una rotura completa del cruzado anterior en su rodilla derecha, que le mantendrá de baja entre seis y siete meses, perdiéndose lo que resta de temporada.

Unas complicaciones o molestias continuos en su plantilla que pueden tener varias causas, como la que más está afectando al fútbol mundial, sin duda alguna, y no es otra que el Covid-19, confirmado en la UD en jugadores que lo han pasado como Javi Castellano y Christian Rivera, el primero de ellos estuvo dos meses de baja al inicio de curso y el segundo Pepe Mel confirmó hace unas fechas que por eso le había costado tanto coger la forma hasta casi estas últimas jornadas; y el caso de Sergio Araujo, que también lo pasó en verano. Además, Miguel Ángel Ramírez, presidente de amarillo, afirmó estos días en los medios del club que sus continuas recaídas musculares podrían deberse a ello. “Tenemos el caso (Covid-19) en nuestra plantilla de Sergio Araujo. Primero se lesiona de una cosa; pero se recupera y se lesiona de otra. Y luego de otra …», afirmó.

Pero es que, a ello, a la UD se le ha sumado otra gran causa y es un enemigo que está en casa y que ha sido denunciado en múltiples ocasiones por su técnico Pepe Mel: Barranco Seco y su césped. La majestuosa obra de la Ciudad Deportiva, inaugurada en 2019, con un coste de unos 20 millones de euros sigue siendo un auténtico quebradero de cabeza para la entidad. Ya lo dijo Mel el pasado mes de septiembre: “El césped de Barranco Seco es un puto desastre”, algo que visto lo visto no se solucionó, ya que, en noviembre, al ser preguntado por las lesiones de Clau Mendes y de Pejiño, que había sufrido rotura del músculo isquiotibial, pero que ya tenía que estar de vuelta y se torció el tobillo entrenando… la contestación del técnico fue tajante: “¿Qué quieres que diga? Pejiño, Clau… Ya está todo dicho. He tenido una conversación con el jefe de la empresa de mantenimiento, queremos coordinarnos y yo, no perjudicar a nadie. Uno de los campos de Barranco Seco no lo podemos utilizar. Hay que darle descanso. Con lo cual, el Campo 1, el que usamos ahora, cada vez está peor. Es algo que nos perjudica, claro. Hoy en día, el césped donde entrenamos es un problema”. Hablamos del 21 de noviembre y a 31 de diciembre, el extremo andaluz Pejiño ya se ha perdido 11 jornadas de liga, no se sabe muy bien cuándo será su vuelta y tampoco si los problemas del verde de Barranco Seco se terminarán de solucionar algún día.

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