Cómo ventilar en casa durante la cena de Nochevieja

Hoy es uno de los días más esperados de todo el año, la cena de Nochevieja. En esta ocasión no podremos festejar las celebraciones navideñas como nos gustaría debido a la pandemia del coronavirus, pero para evitar situaciones de riesgo, las autoridades han hecho una serie de recomendaciones para las reuniones familiares o de amigos.

Las autoridades españolas, muy preocupadas por un posible aumento de contagios tras las fiestas, recuerdan a los ciudadanos la importancia del uso de la mascarilla cuando no estemos comiendo ni bebiendo. Asimismo, también recomiendan mantener la distancia de seguridad en las cenas y sobre todo, tener una buena ventilación en la habitación donde tenga lugar la reunión.

Aerosoles

Recordamos que cuando muchas personas se juntan en un espacio cerrado sin buena ventilación, pueden entrar en juego los aerosoles, aquellas partículas que se encuentran suspendidas en el aire y que se forman cuando hablamos, respiramos, estornudamos, tosemos o cantamos. Estas partículas pueden permanecer incluso horas en el ambiente si la ventilación no es la correcta, por ello los expertos aconsejan el uso de la mascarilla y ventilar bien las salas, además de evitar hablar o gritar muy alto así como cantar.

Ventilación natural

En el blog de ICSAM, la empresa de sanidad ambiental especializada en la gestión contra el coronavirus, sus expertos nos hablan de cómo ventilar las casas en las celebraciones navideñas con motivo de la COVID-19, y coinciden con la Organización Mundial de la Salud (OMS) en “la importancia de ventilar/renovar el aire frecuentemente en los espacios cerrados y evitar la recirculación del aire”.

Ya que las celebraciones navideñas serán en casas, la mayoría de ellas es posible que no dispongan de sistemas de ventilación artificial, como sí ocurre en la hostelería. Ante la ausencia de este tipo de sistemas, se recomienda la ventilación natural, es decir, las ventanas abiertas.

Alternativas para ventilar el ambiente

Pero en ICSAM, además, ofrecen otras alternativas. Por un lado, estarían los purificadores de aire. Según cuenta el blog de la empresa de sanidad ambiental: “Son aparatos que pueden renovar de forma integral los caudales de ventilación de los locales en un tiempo muy corto. Son más útiles en espacios reducidos con baja ocupación pero no en espacios grandes con gran número de personas. Estos equipos sirven de ayuda para aumentar la calidad del aire interior pero no son la garantía total para que en una estancia cerrada nadie contraiga el coronavirus, si no se combina con las adecuadas medidas preventivas”, señalan.

Poe otro lado se encuentran los sistemas de ozono, aunque los expertos los califican como muy peligrosos ya que: “Deben utilizarse en lugares donde no hay presencia de seres humanos y debe garantizarse que se ha renovado el ambiente después de su uso y antes de que las personas puedan volver a ocupar esos lugares. No hay datos sobre la eficacia germicida del ozono sobre la COVID-19, por lo que no tiene sentido correr el riesgo y poner en peligro nuestra salud”, explican en ICSAM.

También proponen los sistemas de radiación ultravioleta. “Han demostrado su eficacia en la desinfección de distintos patógenos entre ellos se encuentra la COVID-19. Se recomienda en ambientes hospitalarios (quirófanos) donde se requieren altos niveles de limpieza y desinfección, pero nunca se recomienda su uso directo en ambientes domésticos ni sobre las personas ya que puede producir daños irreversibles sobre la piel”, añaden.

La humedad

Los expertos insisten en la importancia de la humedad del entorno que debe estar alrededor del 50%, ya que si se disminuye o aumenta podría favorecer la aparición de infecciones entre los individuos.

Calefacción

Por otra lado, los expertos hablan de los sistemas de calefacción recomendados para los tiempos de pandemia. Estos deben ser “aquellos que no favorezcan la recirculación del aire interior de la estancia, como son los radiadores de calor azul, de agua o aceite, estufas catalíticas, emisores térmicos, etc. Es recomendable en la situación actual de pandemia buscar calidades superiores del aire el cual se mide con el parámetro “IDA” (Calidad de Aire Interior)”, informan.

Medidores de CO2

Por último, para saber cuál es la calidad del aire de nuestros hogares, existen los medidores de CO2, un dispositivo capaz de medir la cantidad de dióxido de carbono que hay en el aire.

Gracias a estos aparatos, se puede comprobar si en un lugar determinado hay una buena calidad de aire o si, por el contrario, el aire del espacio es malo. El medidor de CO2 puede ayudar a prevenir los contagios por la COVID-19, ya que si el resultado de la medición nos informa de que el aire no es puro, sabremos que hay más riesgo de contagio, ya que entrarían en juego los aerosoles.

María Cruz Minguillón, investigadora del Institute of Environmental Assessment and Water Research del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) habló para los micrófonos de Onda Madrid Directo, donde explicó: “Es imprescindible saber si estamos ventilando bien y entendemos por ventilar renovar el aire, es decir, renovar el aire, reemplazar el aire interior que puede estar potencialmente cargado de virus, con aire exterior”.

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