¿La bomba Harden, a punto? «Es como Kawhi y Toronto Raptors»

James Harden está jugando. Después de su sainete de pretemporada, de su ligereza ante las normas del COVID, el debate sobre su forma física y el ventilador puesto sobre los rumores de traspaso, Harden está haciendo lo que hace Harden: 37 puntos, 5,3 rebotes y 11 asistencias de media. Buenas palabras para Stephen Silas, su nuevo entrenador, conexión natural con Christian Wood y buena nota en su primer partido con John Wall.

El problema es aquello de que cuando dices que te quieres ir, es que ya te has ido. Y que seguramente el proyecto Harden en Houston (que empezó en 2012) ha caducado pase lo que pase en este arranque de temporada. Al contrario, su excelente nivel tiene más papeletas de alejarlo, aunque en principio suene paradójico, definitivamente de su equipo. Cada noche en la que despliega su incuestionable arsenal ofensivo es una tentación para sus pretendientes, los que ya han sonado con fuerza (Sixers, Nets, Heat) y los que pueden estar moviéndose entre bastidores. Muchas veces, los más peligrosos.

Brian Windhorst (ESPN) comparte esa visión, y añade otro factor que podría hacer casi inevitable que se esté cociendo el gran golpe en el mercado NBA: la existencia de una voluminosa clase media, un lote de equipos buenos pero no excelentes que se sienten a un paso de estar entre los grandes aspirantes. Y que pueden creer que ese paso es Harden. Por eso compara la situación del escolta con la Kawhi Leonard y su llegada a los Raptors, que acabaron siendo campeones. Harden, hay que recordarlo, tiene 31 años y un contrato masivo con una media de 42,7 millones anuales y tres años garantizados (player option de 47,3 en la 2022-23), además de un trade kicker del 15% (bonus sobre el total que le queda por cobrar y que percibiría en caso de ser traspasado).

Windhorst tiene claro que el caldo de cultivo es el ideal para que la operación Harden esté más cerca de lo que se puede pensar ahora mismo: “Hay una clase media muy inflada. Un gran número de equipos, hasta doce, que está al filo de ser contendientes. Con una estrella o dos, con una ruta que los llevaría normalmente a segunda ronda de playoffs. Buenos, no excelentes. Y aquí es donde entra en juego Harden, cuyo futuro puede redefinir cómo acabará siendo esta temporada”.

Los nombres han seguido apareciendo: Boston Celtics como opción improbable, Denver Nuggets como socio en una operación a más bandas aunque Harden no acabe en Colorado y Portland Trail Blazers como, para muchos, el tapado en una temporada en la que Damian Lillard ha pedido a la franquicia que vaya definitivamente a por todas tras una mala campaña pasada. Mientras, al frente siguen los Heat y unos Sixers que de momento están a la espera, y que prefieren ver cómo evoluciona el equipo en esta nueva etapa con Doc Rivers antes de plantearse una operación que obligaría sin duda a desprenderse de Ben Simmons.

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