«Tener el 300 no da ninguna ventaja, hay que ir a por todas»

Se han convertido en una pareja inseparable y, por supuesto, ganadora. Carlos Sainz (58 años, Madrid) y Lucas Cruz (46 años, Barcelona) están a las puertas de disputar su noveno Dakar juntos, y lo vuelven a hacer como vigentes campeones como pasó después de las ediciones de 2010 y 2018. Su Mini es el objetivo a batir y lo saben, pero están tranquilos y con confianza. Ya son muchas batallas a sus espaldas y hablan con AS antes de comenzar la siguiente.

—Si ya había que tener respeto por el coronavirus, lo que ocurrió antes de venir a Arabia con el cierre de fronteras lo recordó de golpe…

—C. S.: Pues sí, está claro. Cambiaron algo los planes, pero la competición ha seguido adelante. Creo que habrá que tener el máximo cuidado durante la carrera, estar en nuestra burbuja, también dentro del propio equipo Mini, y tratar de cuidarnos lo más posible.

—L. C.: El organizador estuvo reactivo y mantuvo el ‘timing’ de la carrera, algo que para nosotros es fundamental.

—¿Confían en que ASO logre completar este Dakar del COVID sin mayores incidentes?

—C. S.: Sí, sinceramente creo que ASO tiene mucha experiencia a nivel logístico, han organizado el Tour de Francia y grandes eventos y creo que irá bien en ese sentido. Además, ya el Dakar era una especie de burbuja y habrá que potenciar eso todavía más.

—L. C.: Creo que sí. Tienen la experiencia de haber lanzado un proyecto como el Tour de Francia y ser capaces de gestionarlo y hacerlo es muy positivo. Además, se pusieron a prueba en las carreras de Hail porque estaban como parte de la organización y funcionaron perfectamente. Tienen un protocolo muy cerrado. También nosotros hemos creado nuestra propia burbuja, lo que va a facilitar el no tener contacto con personal externo fuera del equipo y sobre todo que no haya nada que nos pueda contagiar. Siempre hay riesgos, pero si acotamos mucho esta problemática, nos ayudará.

—Tener contacto con el desierto en esas dos Bajas de Hail seguro que fue clave para su preparación.

—C. S.: Es indudable que vinieron muy bien para coger ritmo, para volver a hacer las últimas pruebas. Este año se ha probado poco y esas dos Bajas fueron positivas en ese sentido para comprobar cómo funciona el coche. Acabamos contentos y está todo listo para que empiece la carrera.

—L. C.: Sí, nos fue muy bien. Probar todas las mejoras y validar cosas que no se podían haber validado antes fue fundamental.

—Además, rompieron la racha de Al Attiyah ganando la segunda de las Bajas.

—C. S.: Es anecdótico. Nosotros estamos contentos con el coche, preparados y listos para plantar batalla. Al final fue por una penalización, pero como todo cuenta hay que pensar que Nasser se equivocó, y si lo hizo fue porque iba al límite. El resultado no lo perseguíamos, aunque la victoria siempre sienta bien. Lo importante es el Dakar.

—L. C.: Fue un test de carrera. Cuando te pones el casco no hay amigos. Salimos los dos a conseguir la victoria, a luchar por ella, y no nos dejamos nada en el tintero. Difícil, sí, pero bueno.

—Tuvieron un intenso duelo rueda a rueda con Al Attiyah en una de las etapas, ¿entre ustedes no hay ‘amistosos’?

—C. S.: Uno quiere ganar siempre, sea una Baja, sea el Dakar, aunque teníamos muy claro que lo importante era preparar bien el Dakar y ese fue nuestro objetivo a la hora de preparar la estrategia en las dos Bajas.

—L. C.: Aquí Nasser saldrá caliente, con ganas de victoria, pero como sale siempre, sin dejar nada en el bolsillo. Es una carrera que siempre ha demostrado que no puedes correr con el corazón, sino con la cabeza y ese factor nos debe de ayudar. Es el principal rival, pero también están Loeb, Nani… veremos qué pasa con el nuevo proyecto.

—Entre medias de aquello y esto, Carlos estuvo probando en Extreme E, ¿cómo le fue?

—C. S.: Los test fueron en un tipo de terreno que no va a ser muy significativo, pero fue interesante, todo salió bien, pero ahora lo importante es el Dakar, ya habrá tiempo de centrarme en Extreme E.

—Por supuesto, sigamos con él. ¿Con qué estrategia afrontan el rally?

—C. S.: El año pasado la primera semana perdimos un poco, pero el ritmo siempre es alto. Saldremos como siempre, a buen ritmo para tratar de seguir la cabeza y estar ahí adelante siempre.

—L. C.: Te vas a poner el casco, te van a dar la cuenta atrás y vas a poner el pie hasta abajo. Veremos un poco cómo se van desarrollando los días y a partir de ahí entrar en la línea que debamos seguir. Es difícil decirlo sin haber comenzado.

—¿Sienten presión por defender su corona?

—C. S.: No, a estas alturas… Lógicamente hay tensión y presión antes de la carrera, pero te puedes imaginar que con la experiencia que tenemos esa tensión es la normal, y es bueno que la haya. Siempre digo que la máxima presión es la que se pone uno mismo con el objetivo de tratar de ganar y traer la victoria a casa.

—L. C.: Otra carrera más, otra competición más, al final el tener el dorsal 300 (el del anterior ganador) no te da ninguna ventaja, con lo cual hay que ir a por todas.

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