El gol del Depor queda en manos de Miku, Adri Castro y Beauvue

El Deportivo atraviesa la mayor crisis deportiva de su historia. Primero llegó el descenso a Segunda B. Ahora, tras 12 jornadas de liga disputadas, está en serio riesgo el acceso a la futura Primera RFEF. El desplome del equipo tiene muchas aristas, pero quizá la más grande sea la falta de gol. Los blanquiazules llevan cuatro partidos consecutivos sin ver puerta y han salido debilitados del mercado invernal tras la marcha de Diego Rolan y Rui Costa. La salida de estos dos delanteros ha significado un patinazo total de la dirección deportiva, que tras fracasar en su intento de cubrir las vacantes han inscrito en el último momento a dos centrocampistas del filial para ocupar las fichas: Diego Villares y Rayco.

Con estos cambios en el mercado invernal, la plantilla cuenta ahora con dos delanteros: Claudio Beauvue y Miku. A ellos se suma el canterano Adri Castro, que debutó en Zamora hace menos de un mes. El gran problema es que entre los tres suman un gol. Adri y Miku, que han jugado de inicio en dos partidos, todavía no se han estrenado. El tanto lo logró Beauvue, pero fue en la primera jornada y desde entonces lleva seis titularidades y 417 minutos en blanco. Todo un problema para un Rubén de la Barrera que está obligado a sumar victoria tras victoria.

La mayor sequía desde Seedorf

Hasta la fecha, el poco gol que tenía el Depor estaba asociado a un nombre: Diego Rolan. El uruguayo, pese a que solo participó en cuatro de los 12 partidos, ha sido protagonista en 3 de los 7 tantos que lleva el Depor. Rolan marcó ante el Racing de Ferrol (1-0), repitió en Pontevedra (1-1) y asistió a Borja Galán contra el Celta B (1-2). El gol del madrileño en la dura derrota ante el filial celeste data del 13 de diciembre y ha sido el último del Depor en liga. Desde entonces van cuatro partidos en blanco, 423 minutos sin ver puerta. Una racha nefasta que ni siquiera se produjo en los peores momentos de Luis César o Anquela. Para encontrar una sequía de este calibre hay que irse al último partido de Cristóbal Parralo y los cuatro primeros Seedorf, en los que el Depor estuvo 528 minutos sin ver puerta. Eso sí, esa mala racha ocurrió en Primera y no en Segunda B, como ahora. La sequía se cerró además con un gol en propia puerta del portero del Eibar Dimitrovic (1-1).

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