The Lancet: la vacuna rusa Sputnik tiene una efectividad del 92%

La vacuna rusa contra el coronavirus, la conocida como Sputnik-V, ha alcanzado un 92% de efectividad en un estudio publicado por la revista científica The Lancet. La vacuna está registrada, de momento, en 16 países y hace pocos días Rusia ofreció 100 millones de dosis a la Unión Europea.

El estudio, financiado por el Fondo Ruso de Inversión Directa, contó con la participación de 21977 personas a los que, de manera aleatoria, se les distribuyó entre el grupo de la vacuna (75%) o el grupo placebo (25%). El día en el que se distribuyó la segunda dosis de la vacuna, 16 personas del grupo de la vacuna y 62 del grupo placebo se habían contagiado de COVID-19, por lo que la eficacia de la vacunación se estableció en un 91,6%.

Según los investigadores, los resultados apuntan a la aparición de un efecto protector entre los 16 y 18 días después del suministro de la primera dosis, a pesar de que el estudio había sido diseñado para analizar la eficacia de la vacuna tras dos dosis.

Los expertos británicos Ian Jones (Universidad de Reading) y Polly Roy (London School of Hygiene & Tropical Medicine han afirmado que el resultado presentado en el estudio “es claro y se demuestra el principio científico de la vacunación», por lo que “esto significa que otra vacuna puede unirse ahora a la lucha para reducir la incidencia de la COVID-19″.

Entre los efectos adversos, solo 45 de las más de 16.000 personas que recibieron la vacuna tuvieron efectos graves, que se consideraron no relacionados con la suministración de la vacuna. Durante el estudio, se produjeron cuatro muertes (tres en el grupo de la vacuna). Dos de ellas por COVID-19. Según el estudio, estas se produjeron debido a condiciones cardiovasculares y endocrinas prexistentes. El estudio continuará hasta alcanzar los 40.000 participantes, según indican los investigadores.

Más de 2 millones de dosis administradas

Según el estudio, a fecha del 23 de enero de 2021, más de 2 millones de dosis de la vacuna Sputnik-V habían sido administradas en Rusia en población de riesgo, trabajadores médicos y profesores. Además, se están implementando diferentes ensayos clínicos en países como Bielorrusia, Emiratos Árabes Unidos y la India.

La vacuna rusa se administra con dos dosis de dos tipos diferentes de adenovirus del resfriado del ser humano, aunque modificados con genes de la COVID-19 con un espacio de 21 días entre ambas dosis, según El País. La vacuna de AstraZeneca también usa adenovirus, pero, en este caso, del resfriado común de los chimpancés. 

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