Esta vez no hubo sorpresa: Clarkson acaba con los Lakers

Una de las peores partes del curso baloncestístico 2020-21 está siendo el calendario. Extraordinariamente condensado, no está librando a casi ningún equipo del desastre de las lesiones, algo inherente en el deporte pero más común en la presente campaña y que han sufrido prácticamente todos excepto Jazz y Suns. Que van, vaya, primero y segundo de la Conferencia Oeste. Y otra de las peores partes, que afecta más al aficionado, es la incomprensible repetición de partidos, realizada para minimizar viajes y reducir la movilidad para hacer más pequeña la incidencia de la pandemia del coronavirus, pero que llena de tedio el día a día de una competición que ve ahora el mismo partido, y en la misma pista, cada tres días. Es lo que ha pasado, en última instancia, con el Lakers-Jazz de esta madrugada. Ya se jugó hace apenas 72 horas, con victoria angelina en un gran partido resuelto en la prórroga. Ahora, se ha repetido, y lo único medio bueno (para los seguidores de los Lakers no lo habrá sido) ha sido que, al menos, ha cambiado el resultado. Esta vez, los Jazz se han impuesto sin Donovan Mitchell, baja también en el duelo anterior, pero sí con Rudy Gobert, que ha regresado a la rotación. Y con 22 puntos de Jordan Clarkson, un ex de los Lakers que ha vuelto a casa para ser el verdugo del que fue su primer equipo en la NBA.

Clarkson aterrizó en la mejor Liga del mundo en 2014, y fue una de esas promesas que vio el final en vivo y en directo de Kobe Bryant, ese último gran héroe que se fue antes de tiempo. El 8 de febrero de 2014, tras tres temporadas y media en los Lakers, fue traspasado a los Cavaliers junto a Larry Nance Jr, a cambio de Isaiah Thomas y Channing Frye, un movimiento que dio pocos réditos deportivos tanto a unos como a otros. En Ohio, Clarkson vivió momentos de cierta lucidez individual y llegó incluso a anotar 42 puntos en una derrota ante los Nets, pero siempre se consideró que era un talento que no terminaba de explotar. En los Jazz, a loss que llegó el año pasado a cambio de Dante Exum, las cosas cambiaron. Establecido como sexto hombre en el esquema de Quin Snyder, es un microondas que hace gala de una increíble capacidad anotadora cada noche y que rentabiliza a la perfección sus minutos. El curso pasado, en 42 partidos en Utah (solo 2 de titular), se fue a 15,6 puntos de promedio. Este curso, en 53 (1 de titular) esta en 17,4 y oposita firmemente al premio a Mejor Sexto Hombre, un galardón con varios pretendientes.

El escolta ha sido el mejor de su equipo ante los Lakers con 22 puntos y una serie de lanzamiento espectacular: 9 de 14 en tiros de campo, con 2 de 4 en triples y perfecto (2 de 2) desde la línea de personal. Le acompañaron todos los titulares de los Jazz, que superaron la decena de punto. 14+10 de Gobert en su regreso, 19+3+4 de Bojan Bogdanovic, 13+9+5 de Royce O’Neal sin fallos en el tiro (5 de 5), 21 puntos de Joe Ingles, también con un espectacular toque de muñeca (8 de 11 y 5 de 8) y 14, con 10 asistencias, de un buen Mike Conley. Los Jazz no especularon como en el último duelo y ganaron sin paliativos, no concedieron ni una sola ventaja a su rival y solo se dejaron ganar el último cuarto, al que entraron con una ventaja de 20 puntos (65-85), ya insalvable para un equipo local que se encargó de maquillar ligeramente el resultado, y poco más. Los Jazz se quedan con un récord de 43-15 y aventajan en 1,5 partidos a los Suns, sus más inmediatos perseguidores, que no dejan de ganar y les pondrán las cosas difíciles de aquí a los playoffs para liderar el Oeste.

En los Lakers, un poco de todo y mucho de nada. Se impuso la parte lógica que superaron en el partido anterior, con una victoria tan inopinada como merecida que no han conseguido reeditar. Y lanzaron con un 43% en triples que de poco les sirvió de cara al resultado final. Talen Horton-Tucker fue el máximo artillero con 24 puntos (8 de 13 en tiros de campo y 3 de 5 en triples), mientras que Schröder, Caldwell-Pope y Kuzma también llegaron a los dobles dígitos en anotación. La parte negativa fue Andre Drummond, que esta vez se quedó en 8+8+4+2, números insuficientes que dejaron a los Lakers con un -15 con él en pista. Marc Gasol volvió a no jugar (algo que, por desgracia, se está convirtiendo en tradición) y Frank Vogel espera a LeBron James y Anthony Davis (al que le falta muy poco para volver) para afrontar la parte final del curso. De momento, parece que, sin ellos, se va a evitar caer al play-in, que no es poco. Para el resto, será el retorno de las estrellas el que dicte sentencia. Veremos.

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