El pueblo más grande de Europa

El Villarreal puede hacer de Vila-real el pueblo más grande de Europa. Un pueblo que ayer era la sonrisa de los 51.293 habitantes. La noche fue una fiesta. Y el día 26 puede ser el día más feliz de la localidad. El reto será convertirse en la población más pequeña del continente en ganar un título. Para ello deberá ganar a un histórico como el Manchester United. Antes, lograron jugar una final dos equipos como el Mónaco (30.000 habitantes) y el Bastia (43.000). Pero ambos perdieron la final. El Mónaco, la Champions, en 2004, contra el Oporto; y la Recopa, en 1992, contra el Werder Bremen. El Bastia, la Copa de la UEFA de 1978, contra el PSV.

Pese a que en los últimos 20 años el Villarreal se ha instalado en la elite, los aficionados más veteranos del equipo vivieron la clasificación para la final como un sueño. Para ellos, no hace tanto la competencia era con el Eibar, por ser la población más pequeña del fútbol español. No obstante, echando la vista algo más atrás, el lugar histórico del Villarreal era la Tercera División. Incluso llegó a jugar 22 temporadas en categoría regional. A finales de los 80 estrenaba categoría en Segunda B y no fue hasta el año 1992 cuando debutó en Segunda División. Desde entonces ya nunca dejó el fútbol profesional. La nueva era amarilla.

La llegada de Fernando Roig lo cambió todo en el Submarillo amarillo. Sólo unos años después de su desembarco en la entidad, el Villarreal pasó de disputar derbis provinciales contra el Nules, Almazora, Benicarló o Vinaroz a recibir la visita de transatlánticos europeos procedentes de ciudades como Munich, Roma, París, Milán, Londres, Liverpool, Lyon o Moscú, equipos en las que la población entera de Vila-real cabía de sobra en el aforo de sus majestuosos estadios.

El jueves por la noche, Roig alcanzó un nuevo hito en la historia del club amarillo. Para él, estar en Primera era su objetivo. Año tras año celebraba la consecución de los 42 puntos. Eran sus finales. El día 26 su club disputará una de verdad. «Para mí las finales eran estar en Primera, pero una vez estamos en ella, vamos a intentar ganarla. Debemos disfrutar la preparación de esa final y vivirlo de la mejor manera posible», comentó ayer el propietario del Villarreal.

La pandemia evitó imágenes multitudinarias, igual que impedirá un desembarco masivo de villarrealenses en Gdanks. Pese a todo, Roig sólo piensa en su gente y «pasarlo lo mejor posible». «Estoy feliz y contento, lo estoy más por la gente. Pido a la afición que esté tranquila y que lo haremos de la menor manera posible. Vamos a disfrutar esta final. Somos novatos y la vamos a preparar para poder pasarlo lo mejor posible», aseguró Roig. Una final de un pequeño en tiempos del debate de la Superliga: «Todo el mundo ha dejado claro que si le quitamos el valor deportivo y del esfuerzo… no podemos quitarle a los equipos más pequeños está ilusión».

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