El plan del Gobierno para el curso 2021/2022

Los Ministerios de Sanidad y Educación se encuentran perfilando la vuelta a las aulas en el curso 2021/2022. Tras una primera experiencia de compaginar aulas abiertas con la pandemia en la que la educación presencial se ha convertido en una de las prioridades del Ejecutivo y de las comunidades autónomas, la presumible mejora de la situación epidemiológica tras la vacunación abre un panorama en el que primará la completa presencialidad y donde se mantendrán las medidas de seguridad.

Así lo contempla un documento que ha sido enviado por los Ministerios a las Consejerías autonómicas. Según el escrito, la separación entre alumnos en clase podría reducirse en 30 centímetros, de 1,5 metros a 1,2 metros, para que entren más estudiantes en las clases y se pueda garantizar la asistencia presencial en todas las etapas educativas a excepción de la universitaria. La única excepción a esta propuesta serían los territorios con nivel de alerta alto o muy alto, donde la distancia tendría que volver a 1,5 metros y el sistema podría tornarse en semipresencial desde el tercer curso de la ESO.

La mejora de la situación epidemiológica puede conllevar que las comunidades autónomas despidan al profesorado de refuerzo, aproximadamente 35.000 docentes, que han sido contratados con motivo de la pandemia. Sin embargo, según el Gobierno, el mantener la mayor parte de restricciones hará que los Ejecutivos regionales opten por conservar estos puestos de trabajo, al menos, durante los primeros meses del curso.

“La vacunación infantil todavía está en un punto incierto y, de momento, no se puede descartar que las personas vacunadas puedan infectarse y transmitir la enfermedad. Además, cada vez hay más variantes circulando. Por ello, hay que mantener la prudencia”, afirma el documento.

Ventilación, contacto con las familias y otras decisiones

Todas las instalaciones de los centros educativos tendrán que continuar ventilándose “de forma permanente”, si es posible. Además, las entradas y las salidas a los centros seguirán produciéndose de forma escalonada y las comunicaciones entre familias y profesorado continuarán por medios telemáticos.

También se mantendrá la figura del responsable COVID en cada centro educativo y, por supuesto, la mascarilla continuará siendo obligatoria para los alumnos mayores de 6 años. Se recomienda que los grupos escolares sigan siendo burbuja, es decir, que los contactos entre alumnos sean siempre los mismos. No obstante, a este respecto, pueden producirse flexibilizaciones al permitir “contactos entre niños de 3 a 12 años procedentes de distintas clases en actividades al aire libre”.

Con estas medidas se pretende evitar uno de los principales problemas detectados este año: la brecha entre alumnado. “La asistencia alterna a clase presencial disminuye el riesgo de contagio, pero también afecta a los resultados académicos y a la salud mental de los estudiantes, especialmente de los adolescentes”, resalta el documento.

Aprobación

La propuesta ha sido enviada a las comunidades autónomas para que presenten posibles modificaciones o mejoras antes de que sea evaluada y aprobada definitivamente en la Comisión de Salud Pública, y en una Conferencia Sectorial de Educación y un Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud que tendrán lugar de forma conjunta.

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