Científicos, sobre el virus: «Las teorías de la liberación accidental en un laboratorio son viables»

Se cierra y se vuelve a abrir la carpeta del debate en torno al origen de la COVID-19 que sigue atacando a todo el planeta. Dieciocho científicos de gran prestigio a nivel internacional han publicado en la revista Science una carta en la que piden una “auténtica investigación” para encontrar cómo empezó todo, poniendo en cuestión la misión que envió la Organización Mundial de la Salud (OMS) a Wuhan.

“Todavía se necesita más investigación para determinar el origen de la pandemia. Las teorías de la liberación accidental desde un laboratorio y de la propagación zoonótica siguen siendo viables”, sostienen, apuntando directamente al laboratorio P4 de Wuhan y a la transmisión de un animal a un humano.

Jesse Bloom, Alina Chan, Ralph Baric o David Relman son algunos de los firmantes de la misiva, en la que destacan sobre todo la inmunóloga Akiko Iwasaki, de la Universidad estadounidense de Yale, y el doctor Marc Lipsitch, de la de Harvard. En ella reclaman que se vuelva a hacer una investigación “transparente, objetiva, basada en datos, que incluya una amplia experiencia, y sujeta a una supervisión independiente y gestionada de forma responsable”.

Las razones de esta nueva demanda

“Saber cómo surgió la COVID-19 es fundamental para informar sobre las estrategias globales para mitigar el riesgo de futuros brotes”, explican, poniendo así en duda las teorías existentes hasta ahora.

En concreto, se refieren a un informe conjunto realizado por China y la OMS sobre el origen de la pandemia, que se publicó con los resultados el pasado mes de noviembre de 2020. Dicen que el equipo encargado de llevar a cabo la misión evaluó como “probable o muy probable” un huésped intermedio, como pudiera ser un animal, y que al accidente del laboratorio lo catalogaron como “extremadamente improbable”.

Incluso recuerdan que el propio Tedros Ghebreyesus, director general de la OMS, afirmó que las pruebas eran insuficientes para esta última teoría de la liberación accidental, y que a esta solo le dedicaron cuatro páginas de las 313 que tiene el informe y sus anexos. No obstante, el propio director general de la OMS afirmó el pasado 30 de marzo que hay que investigar más a fondo la hipótesis de una fuga del virus de un centro científico.

Otras afirmaciones del contenido de la carta

“Como científicos con experiencia relevante estamos de acuerdo con el director general de la OMS, con Estados Unidos y otros 13 países, y con la Unión Europea en que es necesario y factible lograr una mayor claridad sobre los orígenes de esta pandemia”, recapitulan.

“En esta época de desafortunado sentimiento antiasiático en algunos países, observamos que al principio de la pandemia fueron médicos, científicos, periodistas y ciudadanos chinos los que compartieron con el mundo información crucial sobre la propagación del virus, a menudo con un gran coste personal”, incluyen.

Y sentencian: “Deberíamos mostrar la misma determinación a la hora de promover un discurso desapasionado basado en la ciencia sobre esta difícil pero importante cuestión”.

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